Frentes Políticos / 18 de agosto de 2024
1. Cauto. La iniciativa para reformar el Poder Judicial que envió el presidente Andrés Manuel López Obrador es muy polémica. Es claro. Por ello, el magistrado del TEPJF, Reyes Rodríguez Mondragón, sabe que pronunciarse sobre la posibilidad de que haya una versión de ...
1. Cauto. La iniciativa para reformar el Poder Judicial que envió el presidente Andrés Manuel López Obrador es muy polémica. Es claro. Por ello, el magistrado del TEPJF, Reyes Rodríguez Mondragón, sabe que pronunciarse sobre la posibilidad de que haya una versión de una reforma judicial que extendería el mandato de las magistraturas vigentes en el momento de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, a 2027, no es prudente. Su cargo termina el próximo 31 de octubre. No cabe duda que Reyes tiene decencia y dignidad, no como otros que salivarían ante semejante “hueso”. Bravo.
2. Respaldo. El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, está contento. Durante la inauguración de la presa El Zapotillo, a la que asistieron el presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, el mandatario estatal se reunió en privado con ambos y salió muy sonriente. En su discurso, Alfaro envió un mensaje claro a Chema Martínez y Claudia Delgadillo, candidatos perdedores de Morena en Guadalajara y Jalisco, respectivamente, señalándoles que, mientras se desgarran las vestiduras con un fraude inventado, ellos estuvieron del lado de los que cometieron un fraude en 2006, mientras él defendía junto con López Obrador la democracia. Se vale sobar.
3. Desafiante. Dulce María Sauri, exlíder del PRI, emprendió una nueva batalla legal contra la reelección de Alejandro Moreno. Al acudir al TEPJF, subraya la violación de la sentencia de 2022 que ordenaba renovar la dirigencia priista después del proceso electoral 2023-2024. La queja de Sauri desnuda la falta de supervisión de los magistrados y deja al PRI en una encrucijada legal y moral. La maniobra de Alito Moreno, calificada por Sauri como “inconstitucional” y “antiestatutaria”, desafía la legalidad y profundiza las grietas del partido que lucha por su relevancia en medio de una tormenta interna. Ni cómo salvarlo.
4. Espejo. Cuauhtémoc Blanco, gobernador de Morelos, ha llevado a esta entidad a un hundimiento progresivo. Pese a ello, se atreve a criticar el pobre nivel del futbol mexicano, arremetiendo contra la Liga MX y la FMF, que dirige Juan Carlos Rodríguez. Irónico, ¿no? Los morelenses sufren bajo su gobierno mediocre y se preguntan con qué cara habla Blanco de fracasos ajenos cuando su administración deja mucho que desear. Tal vez, antes de lanzar críticas al balompié, debería preocuparse por la cancha que sí importa: la de Morelos. La hipocresía parece ser el verdadero juego en el que Blanco se ha vuelto un experto. Todo un campeón.
5. Pasividad. Nayarit se ahoga en sus propios desechos mientras el gobierno de Miguel Ángel Navarro mira hacia otro lado. La crisis de la basura no es nueva, pero su inacción ha permitido que se recrudezca. La idea de trasladar residuos de Compostela a Bahía de Banderas es sólo otro parche en este problema. Los tiraderos clandestinos proliferan, y con ellos, la desesperación de los nayaritas. La salud pública pende de un hilo. La basura contamina el ambiente, pero aún más la credibilidad de Navarro. Nayarit no lo merece.
