Frentes políticos / 31 de enero de 2026

1.  Precaución. México ayudará a Cuba, pero con calculadora en mano. Claudia Sheinbaum promete respaldo a la isla mientras mide, con cuidado quirúrgico, el amago arancelario de Donald Trump. La instrucción a Juan Ramón de la Fuente para consultar al Departamento de Estado revela cautela. Solidaridad sí, siempre que no toque intereses nacionales. El discurso recupera los principios históricos de política exterior, pero los somete al termómetro comercial. Se defiende la autodeterminación mientras se evita la confrontación y se celebra que EU mande ayuda humanitaria. Todo tiene un punto medio. A encontrarlo.

2. Territorio recuperado. La vinculación a proceso de El Botox, por el homicidio de Bernardo Bravo, líder limonero, llega como expediente cumplido y como síntoma de paz en Michoacán. La FGE muestra eficacia procesal mientras el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla presenta el avance judicial como prueba de control territorial. Hay detenido, hay proceso, hay narrativa. Lo que no hay es garantía para los productores, que siguen operando bajo presión criminal ni señales de que el poder local haya cambiado de manos. La justicia avanza en juzgados; la violencia permanece en el campo. A este ritmo, pronto llegará la paz.

3. Despliegue. En Baja California, la inversión se anuncia en miles de millones y se mide en kilómetros prometidos. Claudia Sheinbaum y Marina del Pilar Ávila celebran, junto con Jesús Esteva Medina, más de 21 mil mdp en carreteras, puentes y aulas. La SICT planifica conservación, viaductos y bachilleratos mientras la ejecución recae en la Sedena y Banobras, confirmando que la obra pública sigue militarizada y financierizada. En un estado marcado históricamente por rezagos urbanos y saturación vial, la apuesta de la gobernadora Marina del Pilar es alta. Convertir las ideas en bienestar es el siguiente paso.

4. Despojo. En Nayarit, la “recuperación” de tierras turísticas se ejecuta con carpeta en mano y juez a modo. El gobierno de Miguel Ángel Navarro convirtió el Megaoperativo Nuevo Nayarit en un mecanismo de presión institucional donde la Fiscalía estatal opera aseguramientos, órdenes y prisión preventiva como herramientas de negociación. El discurso habla de legalidad; la práctica, de extorsión para alimentar negocios inmobiliarios, bajo el paraguas del Fondo Soberano Nuevo Nayarit y el Fideicomiso Bahía de Banderas. Morena prometió acabar con el despojo histórico: terminó administrándolo con nuevos socios.

5. Grotesco. El caso de José Abud Flores resume el uso del aparato judicial como herramienta política. El exrector de la Universidad Autónoma de Campeche fue detenido bajo el argumento de portar droga, justo el tiempo necesario para destituirlo, mientras el gobierno de Layda Sansores miraba y coordinaba el operativo. El resultado fue una rectoría tomada y una autonomía vulnerada. Abud, hoy en proceso, renuncia a volver debido al clima de amenazas y persecución. La universidad cambió, no por reforma, sino por miedo. En Campeche, Layda no resolvió un delito, sólo anuló a un estorbo político.