1. Severidad y orden. La presidenta Claudia Sheinbaum fue directa con sus aliados. Les dijo que la reforma electoral no será producto de chantajes ni de un “toma y daca” con el Verde, bajo el liderazgo de Karen Castrejón, o el PT, de Alberto Anaya. Dejó claro que la iniciativa se construye con foros y encuestas, no con cuotas partidistas. Plurinominales, presupuestos inflados y listas que nadie conoce están en la mira porque así lo pide la gente. El diálogo existirá, sí, pero vía Gobernación y con reglas claras. En esta reforma no hay favores ni facturas políticas. Sheinbaum fija método y pone orden; primero la ciudadanía.
2. Prioridad. La reforma electoral que alista la presidenta Claudia Sheinbaum incluirá un tema inevitable, regular el uso de la IA en campañas políticas, algo que no pasa inadvertido. No para prohibirla, sino para inhibir su manipulación. Sheinbaum está convencida de que la ciudadanía debe saber, de forma visible, cuándo un mensaje fue generado con IA, y habrá sanciones para quien intente engañar. Deepfakes, suplantaciones y desinformación son riesgos reales para la democracia. Urge transparencia, multas y reglas claras antes de que la tecnología le gane al árbitro.
3. Articulación. El traslado de 37 delincuentes de alto perfil a EU fue leído, dentro y fuera del país, como una señal de alineación inédita. El embajador Ronald Johnson celebró la operación como muestra de cooperación histórica entre Washington y el gobierno de Claudia Sheinbaum. No fue casual que, horas después, la fiscal Ernestina Godoy sostuviera una reunión de más de tres horas en Palacio Nacional. La entrega no fue improvisada ni unilateral, sino parte de una estrategia pactada, con límites claros y con reuniones de alto nivel ya programadas. Seguridad compartida, sí; subordinación, no.
4. Nombramiento. La llegada al Congreso del nombramiento de Alejandro Gertz como representante de México en Reino Unido abrió fisuras. Mientras Kenia López Rabadán confirma que el trámite deberá pasar por la Comisión Permanente y no descarta una comparecencia, Ricardo Monreal empuja la ratificación vía fast track, algo que no le gusta a la oposición. Sin embargo, más allá de posturas, para México, la experiencia de Gertz es una garantía de peso en Londres. No sólo es un cambio de aire para el exfiscal, sino la oportunidad de defender el interés nacional con el rigor que se necesita. Buen viaje.
5. Aplicados. Las evaluaciones ciudadanas comienzan a marcar diferencias al arrancar 2026. Adrián de la Garza, en Monterrey, Enrique Galindo, en San Luis Potosí, y Marco Bonilla, en Chihuahua, aparecen de manera reiterada en los primeros lugares nacionales en servicios, cercanía y desempeño. No es casualidad que los tres provengan de la coalición PAN-PRI ni que sus nombres ya suenen como cartas naturales rumbo a las gubernaturas de sus estados. A diferencia de otros liderazgos inflados por coyuntura, aquí pesan indicadores, resultados y gestión urbana. El trabajo se mide en cifras. Y, ¡ojo!, estos tres pronto saldrán del ámbito municipal.
