¡Que ya se olvide el 2 de octubre!
El 2 de octubre se tiene que olvidar. Más cuando se ha vuelto patrimonio de un grupo de personas y organizaciones que nada tienen que ver con las reivindicaciones de los jóvenes de aquella época. Más cuando ha sido secuestrado por un grupo de vividores políticos que ...
El 2 de octubre se tiene que olvidar. Más cuando se ha vuelto patrimonio de un grupo de personas y organizaciones que nada tienen que ver con las reivindicaciones de los jóvenes de aquella época. Más cuando ha sido secuestrado por un grupo de vividores políticos que asumen que marchar como ellos quieran, y en cualquier situación, es su patrimonio particular. No se debe olvidar la impunidad, no se debe olvidar a los muertos. No se deben olvidar los regímenes corruptos que permiten que alguien mate y se quede sin castigo, eso es lo que no se debe olvidar. Pero el 2 de octubre actualmente se ha convertido en pasarela de sindicatos, en oportunidad para los desmanes. Y todo eso es faltarle al respeto a los muertos de aquél histórico movimiento. Por eso digo y sostengo que los que se aprovechan de esta fecha me dan asco. Sindicatos que luchan por otras causas, que en nombre de una solidaridad mal entendida participan. Por ellos, por favor, que el 2 de octubre se olvide ¡ya!
Es el caso también de lo que ocurre en las redes sociales. Una serie de activistas, que no vivieron el movimiento, ahora resulta que se sienten con la calidad moral para juzgar a los que participaron. A aquellos que pagaron con cárcel su activismo. Ángel Verdugo, mi querido amigo y compañero en el espacio de Reporte 98.5, hizo este 2 de octubre, un comentario en donde pedía a los líderes históricos, en función de su edad, que se abstuvieran de seguir participando en la marcha ante el peligro de hacer el ridículo, de tener que ir con tanque de oxígeno o sufrir un infarto por las emociones propias de una manifestación. Antes de juzgar este comentario hay que cumplir un par de deberes: primero, escuchar bien y segundo: conocer los antecedentes de Ángel. Puede tratarse de un hombre controvertido, de opiniones políticamente incorrectas y arrebatadas, pero nunca se le podrá acusar de no estar cabalmente informado. Para todos aquellos que fueron brasa en el bicigate de Ángel, hay que informarles que pagó el error con una suspensión de 6 meses y al día de hoy no hay reportes de nadie, que haya hecho eco a su llamado. Nadie aplastó ciclistas, su fallido sarcasmo fue castigado con dureza por la sociedad y la empresa. Pero este caso es radicalmente distinto. El papel de Ángel dentro del movimiento del 68 fue, por decirlo de alguna forma, protagónico. El era encargado de repartir las contraseñas de entrada y autorizar el acceso a los líderes de las diferentes escuelas participantes a las asambleas en donde se tomaban las decisiones del movimiento. Además de eso, el día de la matanza, estaba en el edificio Chihuahua, logrando escapar y salvar la vida de verdadero milagro, como consta en un reportaje de Cadenatres. Posteriormente salió del país y regresó para poner una bomba en la sede del PRI, lo cual, según sus propias palabras, fue el peor error de su vida, y posteriormente ser encarcelado en Lecumberri por su participación en ese 2 de octubre del cual hoy en día, tanto falso activista mama un poco de fama. A los líderes que él mismo criticó y que pidió no desfilaran por viejos, los conoce; algunos son sus amigos, con otros se sienta en una mesa, con los demás se habla de vez en vez y con el resto mantiene comunicación de alguna forma. Cabe señalar que, además, tiene la edad promedio de los mismos líderes que “ridiculizó” o a los que hizo un llamado a dejar por la paz el “no se olvida”. En twitter, por cierto, un individuo, que tomó fuerza y valor en el anonimato, pidió en un concierto vociferante de mensajes estúpidos que la CONAPRED reconviniera al autor de estas líneas y a Ángel Verdugo por nuestros comentarios “gerontofóbicos”. Haciéndose el occiso al respecto de todo lo que le acabo de informar. Es decir que, Verdugo criticaba a sus pares en movimiento y edad. Sus camaradas de lucha, como es un seguidor de AMLO, sus devotos le hicieron segunda generando un artificial movimiento en las redes, de esos que nacen en una oficina que trabaja hasta las 10 pm. Nada peor que este tipo de personajes le puede pasar a Andrés Manuel. Sólo lo enfrentan con la opinión razonada, sólo exhiben una intolerancia rancia, que me consta nada tiene que ver con él. Tomando en cuenta los reclamos de los internautas, no sólo voy a pedir a la CONAPRED que intervenga, sino que personalmente compareceré con Ángel Verdugo para dar inicio a un procedimiento en el cual, primero se identifique a quienes agreden en el anonimato y segundo, determine si incurrimos en alguna falta a la ley. Si esta instancia decide que, efectivamente transgredimos la legislación y por ende discriminamos, aceptaremos su determinación y sanción. De lo contrario, repetiremos contra los furiosos y anónimos tuiteros, que nos calificaron de forma difamatoria y falaz.
Por otro lado debe ser un ejemplo, un antes y un después lo que ha pasado con las manifestaciones de los miembros del Poli. Marchas con logística impecable en las cuales se recogía la basura y no se superaba el cordón de seguridad sino se mostraba una credencial del instituto. Salió el secretario de Gobernación a atenderlos. Fue respetado. Una acción pensada o concertada con anterioridad hizo que Miguel Ángel Osorio Chong, regresara a su oficina después del diálogo, como candidato a la Presidencia de la República. El gobierno de forma inteligente concedió los 10 puntos. Los chavos del Poli, en todo momento respetuosos, se los llevaron para estudiarlos. La pelota está en la cancha de los estudiantes. Les dejaron poco margen de acción. Pero ellos han dejado un antecedente muy importante. Hay inconformidad en el país sin duda y por muchas razones, inseguridad, pobreza, corrupción. Pero hay la oportunidad de entablar un diálogo con un gobierno que criticado o no, es pragmático. La primera manifestación con estos parámetros de respeto la atendió de forma puntual. Lo reitero, aún cuando se pueda hablar de la teoría de la conspiración o se quiera, erróneamente desde mi punto de vista, mezclar este conflicto con el 2 de octubre y el terrible caso de Iguala, que por cierto ha dejado desnudo a Ángel Aguirre, que no pudo darse cuenta que clase de oscuro personaje era el alcalde de la entidad. Lo que resulta muy inspirador es que, no obstante que hay que reconocer las afectaciones viales, los chavos del Poli, han dejado la vara muy alta para todo aquel, que a partir de movilizaciones tenga un reclamo o pretenda ser atendido por el gobierno. Mi reconocimiento a la madurez de los chavos, a su responsabilidad, ojalá que esto derive en el establecimiento permanente de una verdadera representación estudiantil que sea duradera. En el caso del secretario de Gobernación, aunque muchos digan que es su chamba, hay que tenerlos para salir y estar dispuesto a que las cosas se salgan de control o aguantar una andanada de mentadas. Bien por todas las partes. ¡Mejor imposible!
