Un nuevo paradigma

La integridad de la información es un reto clave para los gobiernos y la sociedad.

La experiencia puede llegar a ser traumática. Navegamos por océanos de desinformación y noticias falsas. Usamos un lenguaje virulento y estigmatizante que atiza los conflictos ya existentes y que profundiza la polarización.

La mayoría de las encuestas y estudios sobre la democracia lo confirman: la desinformación y los discursos de odio tienen impacto directo en el desencanto ciudadano y en el deterioro de la confianza institucional y social.

Requerimos con urgencia de un nuevo paradigma para procesar la información que circula tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales. Es necesario articular valores y principios universales para combatir el uso de las mentiras y los engaños. 

La historiadora Hannah Arendt en su libro La mentira en política dice, con razón, que mentir constantemente no tiene como objetivo hacer que la gente crea una mentira, sino garantizar que ya nadie crea en nada. Con la mentira política se persigue cambiar el relato a conveniencia, a pesar de la realidad.

Las noticias falsas y la desinformación no tienen fronteras ni limites, por lo que debemos enfrentarlas con todas las herramientas posibles, que nos permitan garantizar una información veraz, contrastada, y contextualizada. 

Ante ese panorama, es importante destacar el documento sobre los principios globales de las Naciones Unidas para la integridad de la información, en donde se establecen directrices para garantizar que la información digital sea precisa, transparente y respetuosa con los derechos humanos.

Los principios buscan establecer normas para asegurar la precisión y autenticidad de la información digital a través de la cooperación para combatir la desinformación y manipulación.

Según Naciones Unidas, los cinco principios universales y esenciales para la integridad de la información son: 1) Confianza y resiliencia de la sociedad. 2) Incentivos positivos. 3) Empoderamiento público. 4) Medios de comunicación independientes, libres y plurales. 5) Transparencia e investigación.

Vivimos en un nuevo ecosistema digital y requerimos revisar con mayor rigor la integridad de lo que se publica. El carácter instantáneo de las redes sociales y, por supuesto, de la inteligencia artificial, son un desafío formidable para la calidad de la información.

Los principios promueven la creación de políticas que favorezcan la transparencia, rendición de cuentas y la libertad de expresión, mientras se garantiza la seguridad e integridad de la información.

A nivel regional, la integridad de la información ha sido un tema central en la Cumbre de Las Américas, en la pasada edición se ratificó que la integridad de la información es un reto clave para los gobiernos y la sociedad.

Es necesario que los medios y las plataformas trabajen en mejorar la confianza y seguridad de la información. El buen periodismo siempre ha sido el antídoto contra la mentira y las campañas de desinformación que tanto han afectado a la salud de la democracia.

BALANCE

Como lo ha precisado el secretario general de la OEA, Luis Almagro, los instrumentos interamericanos fueron diseñados para establecer principios y salvaguardas para el ejercicio pleno del derecho a la información y a la libertad de expresión; son mecanismos que protegen las libertades fundamentales y la existencia misma de la sociedad democrática.

Nos encontramos en un punto de no retorno: o enfrentamos con fuerza y decisión el fenómeno de las noticias falsas y la desinformación, o nos condenamos a la construcción de sociedades ficticias y tóxicas. Es necesario un nuevo paradigma que garantice que la integridad de la información sea la norma y no la excepción.

*Los puntos de vista son a título personal.

No representan la posición de la OEA

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