Persiguiendo sombras
En el contexto de las operaciones de paz, donde las organizaciones internacionales, como la OEA, desempeñan un papel crucial para mantener la estabilidad y resolver conflictos, la desinformación tiene el potencial de socavar el trabajo en el terreno, incitar a la violencia y erosionar la confianza.
En un entorno tecnológico y de información en rápida evolución, combatir la información falsa o engañosa puede asemejarse a “perseguir sombras”. Ese, precisamente, fue el título del Diálogo de Expertos de Berlín 2023, al que tuve el honor de asistir entre el 15 y 17 de noviembre pasados.
Esta edición del Diálogo de Berlín, organizada por el Centro de Operaciones de Paz Internacionales (ZIF, por sus siglas en alemán) en colaboración con el Departamento de Operaciones de Paz de Naciones Unidas, se enfocó en cómo las organizaciones internacionales que despliegan misiones de paz están abordando el desafío de la des/mala información.
La difusión deliberada de información falsa o engañosa representa una amenaza significativa para la paz y la seguridad en todo el mundo. En el contexto de las operaciones de paz, donde las organizaciones internacionales, como la OEA, desempeñan un papel crucial para mantener la estabilidad y resolver conflictos, la desinformación tiene el potencial de socavar el trabajo en el terreno, incitar a la violencia y erosionar la confianza.
La difusión de narrativas falsas acelera la manipulación de la opinión pública, ahonda la polarización y empeora las tensiones. Asimismo, empobrece el debate público y dificulta que los ciudadanos ejerzan su derecho a recibir información de diversas fuentes.
En ese sentido, la OEA es consciente de la necesidad de responder a los desafíos que plantea la desinformación para las misiones de paz, en particular para la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA). La MAPP/OEA fue la primera misión internacional y multilateral cuyo mandato central es la verificación y seguimiento de los acuerdos alcanzados en el marco de un proceso de paz en Colombia.
Parte del trabajo de la MAPP es recopilar información brindada por diversos actores afectados por el conflicto. En muchos casos, estas perspectivas difieren y se expresan de manera distinta. La Misión busca recopilar todos estos puntos de vista. La MAPP no hace conjeturas ni establece conclusiones sin verificación.
La Misión mantiene contacto con las agencias gubernamentales para verificar y confirmar información de manera directa. Este enfoque de colaboración garantiza que la información sea lo más precisa y confiable posible.
La ignorancia es la fuente de la desinformación. Proporcionar a la sociedad elementos que ayuden a las personas a comprender y percibir objetivamente lo que sucede en el territorio ayuda a descartar prejuicios y dilucidar la verdad.
BALANCE
La información siempre ha sido un bien valioso. Esto es especialmente cierto en zonas de conflicto, donde las distintas narrativas luchan por ser escuchadas y el panorama mediático se ha convertido en un factor influyente en la dinámica del conflicto. En esa línea, las redes sociales han demostrado ser una herramienta particularmente eficaz para manipular emociones y ahondar divisiones políticas y étnicas.
La difusión de información verificada no es sólo una obligación y responsabilidad moral, sino también un medio para infundir confianza entre partes en conflicto y la población en general. Esta práctica tiene el potencial de salvar vidas al combatir la proliferación de falsedades y fomentar una mejor comprensión entre grupos con diferentes perspectivas.
Como lo ha señalado Luis Almagro, secretario general de la OEA, la democracia se fortalece con un debate público plural, diverso y libre, donde la verdad debe ser la fuente y la esencia para la toma de decisiones y la gobernabilidad. Las sombras que genera la mentira y la manipulación sólo se pueden disipar con la luz de verdad.
*Los puntos de vista son a título personal.
No representan la posición de la OEA
