OEA: 75 años de historia

El marco normativo de la OEA se proyecta en los principales instrumentos jurídicos interamericanos como la Carta de la OEA (1948), la Convención Americana sobre Derechos Humanos-Pacto de San José (1969) y la Carta Democrática Interamericana (2001)

La Organización de los Estados Americanos (OEA) cumple 75 años de existencia. Fue el 30 de abril de 1948 en Bogotá, Colombia, cuando los países del hemisferio acordaron su creación al suscribir su Carta Constitutiva, en donde se establecieron metas y propósitos comunes a nivel continental.

La OEA es el organismo regional más antiguo del mundo y el principal foro político del hemisferio. Sus 4 pilares fundamentales son: democracia, Derechos Humanos, seguridad y desarrollo.

Desde Canadá hasta Tierra del Fuego se integra la diversidad geográfica, social, cultural, económica, política, lingüística e histórica que caracteriza al continente americano.

La organización es parte de nuestra historia compartida, su permanencia en el tiempo ha sido fundamental para afrontar las crisis y los desafíos del cambiante contexto regional y mundial de las últimas décadas.

La mayor fortaleza de la organización reside en sus  principios constitutivos y el respeto al derecho internacional, preservando la igualdad jurídica de los Estados, condenando el uso de la fuerza, procurando la solución pacífica de las controversias, respetando los derechos humanos y defendiendo irrestrictamente la democracia. 

El marco normativo de la OEA se proyecta en los principales instrumentos jurídicos interamericanos como la Carta de la OEA (1948), la Convención Americana sobre Derechos Humanos-Pacto de San José (1969) y la Carta Democrática Interamericana (2001). 

La vigencia de estos principios, en especial el de la igualdad jurídica entre los Estados americanos, contemplado especialmente en la Carta Democrática Interamericana, ha significado que dentro de la OEA no exista derecho a veto, ni votos diferenciados o restricciones entre sus miembros, que amenacen con erosionar su unidad y pongan en peligro su existencia.

Por el contrario, este principio de igualdad jurídica de los Estados está reflejado en: un país, un voto, que hace de nuestra organización hemisférica un foro democrático, plural e inclusivo.

Frente a los más graves desafíos de los últimos 15 años, como la crisis financiera de 2008, la pandemia de covid-19 en 2020 y la guerra en Ucrania en 2022, la OEA se ha distinguido por la defensa de la democracia y los derechos humanos.

Como lo ha mencionado el secretario general de la OEA, Luis Almagro, la Organización siempre ha estado lista para cooperar y trabajar con todos los países del hemisferio, bajo los principios y valores que inspiran nuestra existencia.

El trabajo cotidiano por la vigencia y el fortalecimiento de la democracia es una condición indispensable para alcanzar la estabilidad, el desarrollo y bienestar de los pueblos americanos.

En el siglo XXI el gran objetivo de la OEA ha sido la defensa  de los elementos esenciales de una sociedad democrática y la existencia de elecciones libres y transparentes que garanticen transiciones pacíficas y legitimidad para nuestros gobernantes.

A la hora de defender la democracia no pueden existir ideologías, banderas, ni cálculos políticos que estén por encima de los principios y valores establecidos en la Carta Democrática Interamericana.

  • BALANCE

A 75 años de su fundación, nuevos retos, como la creciente migración regional, la delincuencia transnacional, la polarización tóxica, la emergencia de regímenes autoritarios y el cambio climático, nos obligan a actuar con decisión en un entorno complejo y desafiante. 

Tenemos que mirar hacia adelante. De la mano de su Carta Constitutiva y de la Carta Democrática Interamericana como sus instrumentos de navegación, la OEA es el mejor vehículo con el que contamos para construir más derechos para toda la gente.

*Los puntos de vista son a título personal.

No representan la posición de la OEA

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