Índice global de democracia 2024: erosión progresiva

Las autocracias han reforzado su control, reprimiendo con dureza cualquier disidencia, intensificando la represión, cooptando poderes y debilitando a la oposición.

La calidad de la democracia global continúa en permanente deterioro. El 27 de febrero se publicó el Índice Global de Democracia 2024, elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU), estudio que clasifica a los países considerando más de 60 indicadores para cada uno de ellos, distribuidos en cinco factores: procesos electorales y pluralismo, funcionamiento del gobierno, participación política, cultura política y libertades civiles.

Los resultados globales son desalentadores. En la evaluación del año 2024 se obtuvo el peor promedio mundial de las últimas dos décadas, confirmando que la democracia sigue cediendo terreno al autoritarismo.

El informe concluye que, a pesar de que en 2024 más de la mitad de la población mundial acudió a las urnas, eso no significó mejoras sustantivas en el ejercicio de gobierno y en el apego a los principios de la democracia liberal.

La puntuación global cayó a 5.17; la más baja desde que comenzó el índice en el año 2006; y, menor al año inmediato anterior en donde se ubicó en 5.23.

La calidad de la democracia se sigue desgastando. De los 165 países y dos territorios estudiados y ranqueados, solamente 25 países tienen democracias plenas y éstos apenas representan a 6.6% de la población mundial. Hace una década (2014), esta cifra era el doble, 12.5%.

46 países tienen democracias defectuosas, lo que representa a 38.4% de la población global. 36 países tienen regímenes híbridos que representan a15.7% de la población y, finalmente, 60 países son considerados regímenes autoritarios, esto quiere decir: 39.2% de toda la población mundial.

Dos de cada cinco personas en el mundo viven bajo un régimen autoritario. Las autocracias han reforzado su control, reprimiendo con dureza cualquier disidencia, intensificando la represión, cooptando poderes y debilitando a la oposición con el fin de perennizarse en el poder a cualquier costo.

El puntaje regional de América Latina y el Caribe descendió 0.07 puntos en 2024, pasando de 5.68 a 5.61. La región cuenta con dos democracias plenas, Costa Rica y Uruguay, 10 democracias defectuosas, ocho regímenes híbridos y tres regímenes autoritarios: Cuba, Nicaragua y Venezuela. En el caso de Haití, el colapso en materia de seguridad ha impedido llevar a cabo cualquier tipo de elección, desde las últimas celebradas en 2016.

Las sombras del autoritarismo y el populismo acechan al continente. El puntaje promedio regional más bajo se encuentra en el factor de cultura política, que se caracteriza por un nivel bajo de satisfacción con la democracia.

Nuestra región sigue siendo la más desigual del planeta, que hoy enfrenta la presencia de múltiples crisis, económicas, sociales y de seguridad, por lo que el nivel de confianza institucional ha disminuido de manera significativa.

BALANCE

Como ha mencionado el secretario general de la OEA, Luis Almagro, queda mucho por trabajar, la democracia es algo que se construye permanentemente. Debemos ayudar a nuestras democracias imperfectas para que no se tiren por el precipicio, para que no sigan el camino de las dictaduras.

En todos los estudios recientes existe un factor común: la erosión democrática es progresiva. Los diagnósticos están realizados, las recetas las conocemos, la única posibilidad de superar los problemas de la democracia es con más democracia, nunca con menos.

El impulso autoritario está más latente que nunca. Preservar a las instituciones de la democracia sigue siendo un reto extraordinario. Debemos impedir que las tiranías extiendan sus tentáculos sobre nuestra región, que tiene el derecho a vivir en paz, con progreso y libertad.

*Los puntos de vista son a título personal.

No representan la posición de la OEA

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