Carta Democrática: 23 años
Por historia y memoria, la OEA es el foro político más relevante del hemisferio.
La democracia tiene dos importantes conmemoraciones esta semana. En Las Américas se conmemoran 23 años de vigencia de la Carta Democrática Interamericana (CDI), que fue suscrita en Lima, Perú, el 11 de septiembre de 2001. A nivel global, el 15 de septiembre se celebra el día internacional de la democracia establecido por la Asamblea General de la ONU.
La vigencia de la CDI refleja el compromiso colectivo de los países miembros de la OEA con la democracia y sus instituciones fundamentales. La Carta sintetiza el compromiso ineludible de los gobiernos americanos con elecciones libres, justas y transparentes.
Como lo ha señalado el secretario general de la OEA, Luis Almagro, por historia y memoria, la OEA es el foro político más relevante del hemisferio; sus debates y resoluciones, en materia de democracia, siempre están orientados por los valores y principios incorporados en la CDI.
La Carta es mucho más que un conjunto de declaraciones políticas. Desde su creación, la CDI contiene mecanismos diplomáticos concretos para una efectiva cooperación regional en la defensa, fortalecimiento y consolidación de la democracia.
La Carta Democrática Interamericana es un patrimonio para tod@s l@s demócratas del continente. Por ello, a pesar de los obstáculos y dificultades, estamos obligados a alzar la voz cada vez que los tiranos y los autócratas abusan de su poder en detrimento de una convivencia pacífica y civilizada.
Como lo demuestra el colapso democrático de Venezuela, vivimos momentos muy delicados. La desinformación, la polarización tóxica, el fanatismo y la violencia política se han incrementado generando un caldo de cultivo inmejorable para el autoritarismo.
Conscientes del peligroso contexto en el que nos encontramos, es indispensable reivindicar el valor de la CDI como un instrumento idóneo para reafirmar el compromiso regional en favor de la democracia representativa.Por lo anterior, en la conmemoración de los 23 años de existencia de la CDI es crucial que los gobiernos demuestren en los hechos su compromiso con la democracia con acciones concretas que hagan evidente la voluntad política por parte de quienes representan a la ciudadanía de que sólo a través de comicios libres, justos y transparentes podemos llevar a cabo el tránsito pacífico del poder.
La voluntad política implica un compromiso sostenido, un liderazgo claro y una capacidad de respuesta de los gobiernos democráticos para lograr el objetivo de fortalecer sus instituciones fundamentales.
La ausencia de voluntad política enturbia y condiciona a nuestras democracias. Evadir los compromisos causa más desencanto democrático, nos acerca a un abismo populista en donde las tiranías tienen terreno fértil para la cooptación de poderes y la consolidación de sus regímenes autoritarios.
BALANCE
En materia de democracia, las obligaciones de los Estados americanos son claras: respetar sin medias tintas los derechos humanos; garantizar la vigencia del Estado de derecho; celebrar elecciones íntegras y justas; fortalecer el régimen plural de partidos y defender sin excepciones la separación e independencia de los poderes públicos.
Al celebrar la creación de la Carta Democrática Interamericana, es fundamental hacer un alto en el camino para valorar este instrumento como el mecanismo más práctico y efectivo para garantizar la supervivencia de la democracia.
Mas allá de las palabras, en este momento de desafíos e incertidumbre, l@s que creemos en la democracia debemos mantener la exigencia por el respeto a los valores y principios a los que nuestros gobiernos se comprometieron en Lima, Perú hace 23 años.
*Los puntos de vista son a título personal.
No representan la posición de la OEA
