2024: un mundo digital
Un peligro en el espacio digital es la difusión de noticias falsas sobre los procesos electorales.
Con la conclusión de la elección presidencial en los Estados Unidos, virtualmente finaliza el “superciclo electoral” de 2024. Aún falta la segunda vuelta en Uruguay, que se llevará a cabo el próximo 24 de noviembre.
Ha sido un camino largo y sinuoso. El continente ya experimentó elecciones presidenciales en El Salvador, Panamá, México y República Dominicana. Finalmente, en Venezuela, hemos sido testigos de un fraude monumental que ha sido motivo de repudio nacional e internacional.
Una primera conclusión es clara: las redes sociales y los medios digitales han transformado para siempre el ejercicio de la política y los procesos electorales. En la actualidad, las campañas políticas se rigen por nuevas dinámicas digitales en las que el uso de las redes se masifica y se han convertido en el principal canal en el que se desarrolla la contienda electoral.
Esta tendencia transformadora es incontenible. Según la agencia creativa We Are Social en su informe 2024, los usuarios de las redes sociales a nivel mundial han superado 5 mil millones de personas y sólo en el último año se unieron a las redes más de 266 millones de personas, alcanzando a 62.3% de la población mundial.
Estos datos dan cuenta de un mundo predominantemente digital, en cuyas redes se centra el debate social y político de la ciudadanía, se origina la promoción y las propuestas de los candidatos y se desarrollan, por desgracia, las estrategias de guerra sucia, desinformación y polarización tóxica entre candidatos y partidos.
La accesibilidad y la inmediatez de las redes sociales son fundamentales para que la clase política interactúe con la gente en busca de su preferencia, logrando que sus mensajes lleguen a más personas y que éstos puedan viralizarse.
Las redes tienen un gran impacto en el debate social y político, porque han logrado personalizar los mensajes hacia los ciudadanos, construir una vía de comunicación rápida y sencilla con la ciudadanía, captar la atención y el apoyo de los jóvenes y conectar con la audiencia de un modo visual y atractivo, a través de fotos, videos, historias y mensajes.
Vivimos pegados a nuestro teléfono digital. Una persona utiliza en promedio 143 minutos diarios en las plataformas digitales, siendo TikTok y YouTube las redes más utilizadas del mundo.
El desarrollo de las redes sociales y los medios digitales presenta grandes peligros con respecto a la difusión de noticias falsas, descontextualizadas o manipuladas sobre los procesos electorales. Es urgente eliminar del espacio digital los mensajes de odio y de intolerancia que fomentan el fanatismo, la polarización y la violencia política.
Como lo ha mencionado el secretario general de la OEA, Luis Almagro, es importante establecer principios fundamentales para las plataformas digitales, que respeten los estándares internacionales de derechos humanos, promoviendo la transparencia en sus contenidos. No podemos tener democracias sólidas sin sociedades bien informadas.
BALANCE
Las Misiones de Observación de la OEA, en varios de sus informes, han analizado y formulado recomendaciones a las autoridades electorales con respecto al rol de las redes sociales dentro de las campañas.
Estas recomendaciones son importantes para fortalecer las capacidades institucionales para enfrentar los grandes desafíos que generan el uso de las redes en los contextos electorales y los nuevos modelos de comunicación política digital.
Es urgente un pacto político-ético cuyo objetivo sea el buen uso de las redes sociales. Es crucial garantizar nuestro derecho a una información veraz, contrastada, verificada y contextualizada.
* Los puntos de vista son a título personal.
No representan la posición de la OEA
