Si me espero al 2033, voy a ir en silla de ruedas: Félix Salgado

Los morenistas Félix Salgado y Beatriz Mujica platicaban en los pasillos del salón de sesiones del Senado. Ambos son de Guerrero. Ambos buscan la candidatura a gobernador (a) de ese estado, pero tienen un obstáculo común.

Ese obstáculo se llama Esthela Damián. Es la consejera jurídica de la Presidencia de la República y la supuesta carta de Claudia Sheinbaum para suceder a la gobernadora Evelyn Salgado, hija de Félix. 

Me acerqué a Mujica y Salgado para preguntarles a bocajarro ¿quién de los dos va a gobernar Guerrero?

“Si es candidata mujer, ella; si es hombre yo…”, reviró, categórico, Salgado.

Le recordamos que el estatuto de Morena le impide ser candidato del guinda por la prohibición del nepotismo que se plasmó en los estatutos de ese partido. Félix dice que en su caso no es nepotismo. Argumenta que los candidatos de Morena se van a elegir en una encuesta. Evocó el primer mandamiento de la 4T. “El pueblo manda, ¿no?”, preguntó.

La senadora morenista Sasil de León estaba en el escaño de junto. Escuchó involuntariamente la conversación. Intervino: “Espérate al 2033”, sugirió a Félix. Y éste le respondió, de botepronto: “Si me espero hasta el 33, voy a ir en silla de ruedas. Tengo 70 años”.

* Las elecciones de 2027 representan un reto político interno para Morena y aliados. En juego están 17 gubernaturas, 500 curules de diputados federales, más de 2 mil presidencias municipales, y la mitad de jueces y magistrados. 

Sobran aspirantes, faltan candidaturas. Todo mundo quiere llevar agua a su molino y poner su delfín. La bronca es que no hay una figura que los unifique como la de Andrés Manuel López Obrador.  En corto ya se habla de “jaloneos” entre Sheinbaum y el expresidente y de allí para abajo. Los gobernadores quieren poner a sus candidatos y las corrientes internas a los suyos. 

López Obrador está retirado formalmente de la escena pública, pero mantiene su influencia política en Morena y en la 4T. La parte radical del guinda lo sigue considerando el “jefe máximo” del movimiento. Su ausencia crea un vacío de poder que genera pugnas internas. Su opinión pesa fuerte al interior del movimiento. La Presidenta es la figura con mayor poder formal. Ella y miembros de su equipo (Luisa María Alcalde a la cabeza) son quienes definen las reglas para las candidaturas. Su visión es de “continuidad con cambios”.

Sheinbaum busca consolidar su propio equipo y evitar que el movimiento se convierta en un desorden de “herederos de la corona” (léase Andy). Los aliados del PT y el PVEM no se le cuadran a la Presidenta como al tabasqueño. Lo vimos con la reforma electoral y con el Plan B. También quieren su parte en el reparto de las candidaturas y se van a poner exigentes.

* Ya que estamos. Nos hicieron llegar una encuesta de Massive Caller sobre la intención de voto para la gubernatura de Baja California. Puntea la coalición Morena-PT-PVEM con 35.4%; seguida por el PAN, 26.7%; el PRI, 14.2%, y MC, 10.4 por ciento. La pelea por la candidatura de la coalición oficialista está muy apretada. Entre el primero y el cuarto aspirante sólo hay 6.4 puntos de diferencia. 

Encabeza Christian Agúndez Gómez, con 22.6%; Milena Quiroga Romero, con 20.1%; Manuel Cota Cárdenas, con 16.2%, y Rubén Muñoz, con 16.2 por ciento.

Un empujón a cualquiera de ellos y gana.

* José Luis Esquivel Zubiri es uno los casi 400 aspirantes a ocupar las plazas que dejaron libres los tres consejeros del INE, cuyo periodo terminó el pasado 4 de abril. 

Este académico especializado en el área jurídica, doctor en Derecho, con 25 años de trayectoria en la UNAM (FES Aragón) no tiene padrinos, pero sí confianza en la palabra de la presidenta Sheinbaum de que no habrá cuates ni cuotas en la designación de los nuevos consejeros. En 1999 fue consejero electoral distrital por el IEDF y actualmente se desempeña como asesor jurídico de la alcaldía de Iztapalapa. 

Todavía no hay una lista oficial de los 184 aspirantes que pasaron el examen –de casi 400 —ni de los 100 que irán a entrevistas. El cabildeo político es intenso. Hay perfiles que se mencionan como los más fuertes. 

En los corrillos se dice que tienen el apoyo de Ricardo Monreal, del gobierno federal, o que son del equipo de Guadalupe Taddei. El coordinador de la bancada de Morena en San Lázaro niega haber recibido o apoyado a alguno de los aspirantes.  Entre los que traen padrinazgos se menciona a Bernardo Valle, apoyado por Bucareli; Patricia Avendaño, titular del IECDMX; Adolfo Aguilar Montero y Armando Ambriz, ambos cercanos a Monreal, y Publio Rivera. Hay también seis directivos cercanos a Taddei: Jesús Octavio García, Roberto Carlos Félix López, Juan Manuel Velázquez, Jesús Ancira, Pedro Pablo Chirinos, y Arlene Cabral. 

El proceso deberá concluir el próximo 28 de abril.