Unión Europea y América Latina: una alianza estratégica que mira al futuro

Francisco André
Ventana a Europa
A pocos días de iniciado 2026, la Unión Europea (UE) ha enviado una señal clara al mundo con la firma del histórico acuerdo con el Mercosur. En un entorno internacional cada vez más complejo e incierto este hito demuestra que la UE redobla su apuesta por el fortalecimiento de sus asociaciones internacionales como motores de estabilidad y prosperidad compartida.
Tras más de 25 años de negociaciones, la UE y los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— han alcanzado un acuerdo sustancial y equilibrado que beneficiará a ciudadanos y empresas de ambas regiones. Juntos, ambos bloques conforman la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado de más de 700 millones de personas. El mensaje es claro y oportuno: la asociación genera crecimiento, la apertura impulsa el progreso y el comercio basado en reglas sigue siendo una herramienta esencial para el desarrollo económico y social.
Este acuerdo llega en un momento decisivo. Hoy observamos cómo el comercio y las interdependencias económicas son utilizados, en ocasiones, como instrumentos de presión, y cómo se impone una lógica cada vez más transaccional en las relaciones internacionales. Frente a ello, la UE reafirma su compromiso con un orden multilateral sólido, con normas claras y con socios fiables. El acuerdo con Mercosur es una prueba concreta de que la UE traza su propio rumbo y actúa con coherencia entre sus valores, sus prioridades y sus decisiones estratégicas.
El impacto del acuerdo será tangible. Facilitará el acceso a mercados, reducirá aranceles, fomentará la inversión y abrirá nuevas oportunidades para las empresas, en particular para las pequeñas y medianas. Al mismo tiempo, incorpora salvaguardias sólidas para proteger a los sectores más sensibles, especialmente en el ámbito agrícola, y refuerza estándares en materia de desarrollo sostenible, protección del medio ambiente y derechos laborales. No se trata sólo de crecer más, sino de crecer mejor y de manera más justa.
El alcance del acuerdo UE-Mercosur va mucho más allá del comercio. Establece un marco renovado para el diálogo político y la cooperación, que permitirá profundizar la coordinación en ámbitos clave como la acción climática, la transición digital, la seguridad, los derechos humanos y la gobernanza global. Refleja, además, la resiliencia y la madurez de una relación histórica entre Europa y América Latina, basada en la confianza, el respeto mutuo y una visión compartida del futuro.
En este contexto, el acuerdo con Mercosur confirma una dinámica positiva en la relación entre la UE y América Latina que deseamos continuar muy pronto con la firma del Acuerdo Global Modernizado entre la UE y México, que representa una oportunidad clave para fortalecer nuestra estrategia de diversificación comercial y profundizar una asociación estratégica ya sólida. Cabe recordar que, desde el año 2000, la UE y México conforman una zona de libre comercio que actualmente abarca cerca de 600 millones de personas.
La modernización del Acuerdo Global permitirá actualizar reglas, ampliar ámbitos de cooperación y responder mejor a los desafíos globales actuales. En otras palabras, ampliará los beneficios y las oportunidades para empresas y ciudadanos de ambas partes. Esto refleja la ambición de dos socios estratégicos que comparten valores fundamentales y una visión común de un futuro sostenible, inclusivo y de prosperidad compartida. En un mundo donde algunos optan por el repliegue y la confrontación, la UE apuesta por la apertura y la cooperación con América Latina a través de una nueva generación de acuerdos que conectan economías abiertas y fomentan la innovación.
La UE cree firmemente que el libre comercio basado en reglas, el multilateralismo y el fortalecimiento de las asociaciones internacionales no son ideas del pasado, sino respuestas indispensables a los desafíos del presente y del futuro. América Latina es y seguirá siendo una prioridad para la UE. El acuerdo con Mercosur es una prueba contundente de ello. Y el Acuerdo Global Modernizado con México será, sin duda, el siguiente gran capítulo de esta historia compartida.
*Embajador de la Unión Europea en México