Maldito dinero que nada vale

Javier Duarte está preso en Guatemala. Más o menos en un año lo extraditarán a México, cuando la burocracia acabe su tarea.

Me dicen que don Jesús Antonio Macías Yazegey y su mujer, Virginia Tubilla Letayf, son una pareja de veracruzanos ricos. Por ello no veían con buenos ojos el noviazgo de su hija Karime con Javier Duarte de Ochoa, un huérfano de padre de clase media que tuvo el oficio de panadero antes de ir a estudiar a la Ibero. Ahí, su amigo Moisés Mansur Cysneiros sirvió de cupido para que la pareja acabara casándose y posteriormente ocupando la Casa Veracruz como gobernador del estado y primera dama.

Pese a la frase inicial, la pareja Macías-Tubilla no podría —y de hecho no lo hizo— pagar el ritmo de vida de su hija, esposa del gobernador. Para eso estaba Moisés Mansur, quien le dio una tarjeta de crédito  adicional de su cuenta, a la que Karime cargaba millonarias compras. Compras que el sueldo de un gobernador de Veracruz no podía pagar, pero el señor Mansur, amigo y asociado, sí. Lo mismo podían hacer otros amigos, Jaime Porres Fernández y Francisco García, Franky.

Estos personajes son solamente algunos de los prestanombres de Javier Duarte y su señora para esquilmar al estado libre y soberano de Veracruz, llave de miles de millones de pesos que andaban en decenas de bienes inmuebles en México y el extranjero, y en 122 cuentas bancarias bajo diferentes nombres.

Javier Duarte está preso en Guatemala. Más o menos en un año lo extraditarán a México, cuando la burocracia acabe su tarea.

Pero lo que nadie nos ha dicho es dónde está la señora Karime. Se dijo que entró a Guatemala con su marido sin documentos o con documentos apócrifos. Se ha dicho que ella estaba presente cuando el exgobernador prófugo fue capturado en un hotel guatemalteco.

Como yo entiendo las cosas, la señora Karime, indocumentada, debió haber sido deportada por el gobierno Guatemalteco rumbo a su país de origen. Como yo entiendo las cosas, si mi mujer se gasta ocho millones en unas “compritas” y mis ingresos no justifican ese dispendio, ella estaría provocando sospechas de uso de recursos de procedencia ilícita. Por lo menos dudosa, lo que abriría una investigación de la PGR.

Como siempre, el gobierno mexicano no nos está diciendo toda la verdad. Sí nos dijo por lo menos la mitad, que Javier Duarte tuvo a su disposición —y tiene— enormes sumas de dinero. Mientras eso sucedía, por lo menos durante seis meses, tuvo que andar huyendo por todos los rumbos sin poder sentarse a tomar un café lechero en La Parroquia con su mujer y sus hijos.

Pobre rico.

PILÓN.- Los escépticos nos negamos a pronosticar cuándo y dónde estallará la Tercera Guerra Mundial. De lo que sí estamos convencidos es de que no habrá una cuarta. Sabemos también que las grandes conflagraciones que han afectado nuestro mundo en el último siglo y medio han surgido siempre en países pequeños. El atentado contra Ferdinand d’Este en Sarajevo o la invasión de Polonia por parte de Hitler.

El fin de semana que acaba de pasar, vi en la televisión española las masivas festividades del Día del Sol, una de las fiestas cívicas más importantes de la República Democrática Popular de Corea, mejor conocida como Corea del Norte. El Día del Sol es la conmemoración, cada 15 de abril, de la fecha de nacimiento de Kim Il-sung, el fundador de uno de los pocos países comunistas que subsisten; los otros son la República Popular China y Cuba. Esta celebración del Día del Sol fue más allá del desfile militar y los bailes folclóricos en la plaza principal de Pyongyang. Corea del Norte probó uno de sus cohetes sin éxito, pero con impacto en la política internacional. Con notables extremistas violentos como Donald Trump y Kim Jong-un al frente de sus respectivos países, Estados Unidos y Corea del Norte han intercambiado frases de mutua intimidación, que en situación extrema podrían desatar la última guerra mundial.

El arsenal de Corea del Norte no es grande, pero sí peligroso. Podría lanzar un ataque suicida en contra de Corea del Sur y Japón. Estados Unidos tendría que acudir de manera inmediata en auxilio militar de sus aliados. Corea del Norte sería invadida y China tendría que entrar a la guerra…

Y así sigue. La madre de todas las bombas desató esta crisis. El padre de todas las bombas está en Rusia.

Qué bonita familia.

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