La CDMX no está mejor
Martí Batres habrá gobernado la CDMX durante 476 días, menos de la cuarta parte de la duración de este sexenio, pero ello no fue impedimento para que el pasado martes 17 de septiembre, ante el Congreso capitalino, diera el discurso más largo de los seis informes de ...
Martí Batres habrá gobernado la CDMX durante 476 días, menos de la cuarta parte de la duración de este sexenio, pero ello no fue impedimento para que el pasado martes 17 de septiembre, ante el Congreso capitalino, diera el discurso más largo de los seis informes de gobierno de la actual administración, de manera que, sin empacho alguno, habló durante 98 minutos.
Muy poco que rescatar de entre las 10, mil 291 palabras pronunciadas por Batres; lugares comunes que se han repetido hasta la saciedad como mantras durante todo el sexenio y constantes descalificaciones en contra de la oposición, demostrando una vez más que el actual grupo en el poder no llegó al gobierno para procurar el bien común, sino para servirse del presupuesto público y así mantenerse en el poder.
A los informes hay que analizarlos más por lo que no se dice, que por lo que se dice. Por ejemplo: presumió que Sheinbaum decretó la alerta de género en la Ciudad, pero no dice que se tardó casi un año en hacerlo, a pesar de que el PAN le exigió hacerlo recién iniciado su gobierno; presumió la creación de la Universidad de la Salud, pero no dijo que hace tres semanas renunció su directora, tras señalamientos de desvió de recursos y nepotismo; indicó que se incrementó cinco veces el presupuesto para suelo de conservación, pero no que, durante todo el sexenio, fueron incapaces de elaborar el Programa de Ordenamiento Territorial que garantizara la protección de las áreas de valor ambiental y los límites al suelo urbano.
Con relación a la alcaldía que tengo el honor de representar, la Benito Juárez, Batres presumió que evitó la construcción de un centro comercial en Villa de Cortés, pero no explicó que eso fue gracias a la presión de los vecinos y del entonces diputado, y ahora alcalde electo, Luis Mendoza, ni dijo que fue el propio Gobierno de la CDMX, a través de la Seduvi, que había autorizado esa construcción. Y sobre el grave problema del agua contaminada que padecieron miles de habitantes al poniente de la demarcación, afirmó que su gobierno está muy interesado en investigar qué sucedió, pero no dice que han transcurrido seis meses de los hechos, y no sólo no han investigado, sino además que su gobierno se atrevió a clasificar como confidencial y reservada toda la información sobre el agua contaminada.
Y así podríamos, en este artículo, dedicar el doble de las palabras pronunciadas por! Batres para desmentir cada una de las verdades a medias que dijo en su informe, pero el espacio sería insuficiente. Así que, más que seguir refiriéndome a sus verdades a medias, vale más referirme a los datos reales y concretos que el coordinador de los Diputados del PAN, Andrés Atayde, le señaló de frente y sin rodeos: Ucrania, que es un país en guerra, ha tenido mayor crecimiento económico que la CDMX, la cual se encuentra, a nivel nacional, en el Top Ten de las entidades federativas con menor crecimiento; bajaron los homicidios, pero crecieron exponencialmente las desapariciones; la pandemia por covid-19 hizo de esta ciudad uno de los lugares más letales del mundo, y mientras que en Dinamarca murieron 36 personas por cada millón, en esta ciudad fallecieron 321 por cada millón. No, no somos Dinamarca, por más que Andrés Manuel López Obrador y Batres se aferren a sostener lo contrario.
A los capitalinos se nos ha ido otro sexenio, y desafortunadamente, la CDMX no es un mejor lugar para vivir. La prioridad de la dupla Sheinbaum–Batres no fue atender los grandes problemas de la ciudad, sino beneficiarse políticamente del erario; ella, para montar una ilegal precampaña de varios años, él para presumirle a ella que los recursos públicos fueron electoralmente utilizados a su favor y así lo tomara en cuenta para un cargo en el gobierno federal. En tanto, los habitantes de la CDMX tendremos ahora que aguantar otros seis años al mismo grupo en el poder.
