El próximo jefe de la policía
La seguridad pública es, sin lugar a dudas, el primer tópico en la agenda a atender, en la cual, dar los primeros resultados en el corto plazo es primordial para dejar mejores cuentas
En la última recta de lo que queda de la actual administración capitalina, los cambios en el gabinete se siguen dando, en busca de estabilizar las áreas en donde hay desequilibrio.
En esta lógica, la seguridad pública es, sin lugar a dudas, el primer tópico en la agenda a atender y en la cual dar los primeros resultados en el corto plazo es primordial para dejar mejores cuentas.
Es así que, recientemente, la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México cambió de titular con la salida de Hiram Almeida, quien dio un mensaje de plena confianza en el trabajo que había realizado durante los poco más de tres años que estuvo al frente de la institución, y esta semana el jefe de Gobierno propuso a Raymundo Collins para ocupar el lugar.
Collins, quien se desempeñaba como titular del Instituto de Vivienda local, no es extraño a las tareas de seguridad pública, pues ya fue subsecretario de la dependencia hace dos sexenios, en donde tuvo entre sus responsabilidades crear grupos para combatir el crimen organizado en la ciudad.
Los cambios al frente de la Secretaría de Seguridad Pública sólo pueden comprenderse en su dimensión de una estrategia que busca obtener mejores resultados al reducir, significativamente, los índices de inseguridad y, de paso, mejorar también la percepción ciudadana sobre la administración saliente.
La propuesta del jefe de Gobierno todavía tiene que ser avalada por el presidente Enrique Peña Nieto, como parte de las facultades constitucionales que aún son efectivas en materia de la designación de los titulares encargados de la seguridad pública y procuración de justicia en la Ciudad de México.
De ser aprobado, Collins tendrá frente a sí el reto mayúsculo que implica reducir los índices de inseguridad que los ciudadanos han estado sufriendo en los últimos meses.
El voto de confianza ya está ahí, ahora sólo le queda demostrar al próximo jefe de la policía que su postulación fue sustentada y es capaz de dar los resultados que los capitalinos esperamos.
