Pero qué necesidad: 10 millones de familias podrían regresar a la pobreza
La reforma fiscal ha sido caracterizada como una reforma que puede afectar a la clase media.
El crecimiento de la clase media de México entre 1996 y 2012 es un factor fundamental para que la economía mexicana haya capturado la atención de inversionistas, nacionales y extranjeros, durante los últimos años. Diversos institutos respaldan la hipótesis de que esa clase media representa hoy entre 45% y 50% del total de familias del país (esto es entre 14 y 16 millones de familias). De acuerdo con las mediciones del INEGI y del Coneval, esa participación viene de niveles de 20% a 25% en la primera parte de los 90. En los últimos 15 años la clase media de México duplicó su participación en el total de familias del país y se triplicó en número (de cinco millones a 15 millones).
Hay dos factores fundamentales que explican ese crecimiento. El primero y más importante se vincula con la estabilidad macroeconómica desde el último descalabro auto-infligido (crisis de 1995). La estabilización de los principales indicadores macro-financieros han permitido que los salarios no sigan perdiendo terreno frente a la inflación y que el horizonte de planeación familiar haya aumentado sustancialmente (de meses a quinquenios). El acceso al crédito para vivienda o para bienes duraderos es hoy una posibilidad, antes una utopía.
El segundo factor es la aplicación consistente y transexenal de programas de combate a la pobreza (en especial la extrema) desde el sexenio salinista (Solidaridad) hasta el calderonista (Para Vivir Mejor). Si bien esos programas no han estado orientados a generar familias de clase media, si han contribuido a romper el círculo vicioso de la pobreza extrema y han permitido que muchas de las familias más pobres del país asciendan un peldaño para ubicarse en pobreza de capacidades o patrimonial.
Junto con el acceso a servicios de salud y de seguridad social, la vivienda ha sido un elemento crucial para que numerosas familias del país hayan dado el paso de la muerte que representa pasar de algún estadío de pobreza a clase media. Una parte sustantiva de esta nueva clase media de México ha podido dar ese paso, precisamente, por medio de la adquisición de una vivienda nueva y todo lo que ello conlleva en términos de bienes duraderos y de condiciones de salud. No se puede soslayar el hecho de que el crecimiento desbordado de desarrollos de vivienda de interés social ha generado enormes problemas de ordenamiento urbano y de provisión de servicios (agua, luz drenaje, etc.), pero tampoco se puede minimizar el impacto favorable que ha tenido sobre el bienestar patrimonial familiar.
La reforma fiscal propuesta por el ejecutivo ha sido caracterizada como una reforma que puede afectar severamente a la clase media del país por los impuestos propuestos a colegiaturas, renta de vivienda, pagos de hipotecas, impuestos especiales al consumo y topes a la deducibilidad. De manera conjunta, esos cambios pueden afectar sustancialmente el ingreso disponible de ese segmento de la población.
En su último estudio de pobreza, el Coneval nos indica que 6.2% de las familias del país son vulnerables por ingreso. Esto quiere decir que, derivado de la reforma fiscal, aproximadamente 1.9 millones de familias de clase media son susceptibles de regresar a algún estadío de pobreza derivado de la contracción de su ingreso disponible. Con ello, el impacto que tendría la aprobación de dichas reformas sobre el consumo privado del país sería muy elevado. A lo anterior se podrían sumar las familias que no son vulnerables por ingreso, pero que según Coneval tienen vulnerabilidad por carencia social (vivienda, servicios de salud, servicios de seguridad social, etc.). Estas familias alcanzaron 8.9 millones en 2012 y también podrían bajar un escalón de regreso a la pobreza, con las medidas fiscales en discusión.
La propuesta de reforma fiscal dejó de lado amplias posibilidades de aumentar la recaudación fiscal sin efectos tan perniciosos sobre la clase media. Así, la posibilidad de un despegue económico en 2014 sin un crecimiento sustantivo del mercado interno, parece poco probable. En palabras del filósofo Juan Gabriel, pero qué necesidad…
Director General GEA
Grupo de Economistas y Asociados S.C.
@ernestocerv
