Tensión por “lo que diga don Mayo…”

Culiacán, Ciudad Juárez, Obregón… ¿qué sigue? Luego de un sinnúmero de ocasiones en que Andrés Manuel López Obradory otros funcionarios, la exregenta Claudia Sheinbaumincluida, intentaron sin éxito obtener respuesta sobre las condiciones en que se ...

Culiacán, Ciudad Juárez, Obregón… ¿qué sigue?

Luego de un sinnúmero de ocasiones en que Andrés Manuel López Obrador y  otros funcionarios, la exregenta Claudia Sheinbaum incluida, intentaron sin éxito obtener respuesta sobre las condiciones en que se habría concretado la captura en territorio nacional y entrega de Ismael El Mayo Zambada García a agentes del FBI que lo esperaban en un aeropuerto de Nuevo México y de reclamar en las últimas semanas su resistencia a coordinarse con el gobierno mexicano, nada parece más claro que tal “cerrazón” obedece a la innegada intención de la Unión Americana, de sus agencias de seguridad, de usar la información obtenida del otrora líder indiscutido del Cártel de Sinaloa en contra de México y su gobierno, y no pocas autoridades en ejercicio de sus funciones ahora…

Ello y no otra cosa es lo que aseguran quienes más cerca operan del poder y que, a la vista del cierre del fracasado sexenio del tabasqueño, no dudan en afirmar que la creciente tensión y mal humor que muestra ahora al inquilino de Palacio obedece al temor a ser víctima de campañas de desprestigio o acciones alentadas en su contra por autoridades de allende la frontera –agencias de seguridad, congresistas, grupos empresariales y más– por su supuesta o real vinculación y del régimen que encabeza con el grupo delictivo cuyas facciones, enfrentadas, mantienen hoy en vilo a Sinaloa, Chihuahua, Sonora y otras entidades donde un día sí y otro igualmente se difunden versiones sobre la vinculación de sus gobernantes con el crimen organizado, del (des)gobernador de la primera, Rubén Rocha Moya, quien incluso fue señalado por el mismo capo de haber participado en el operativo para entregarlo.

Tal es la situación prevaleciente en diversos y amplios sectores que la reedición del calificativo de narcoestado contra el país y su gobierno –particularmente en los pasillos del Capitolio washingtoniano– que en otro momento ganó espacios en medios nacionales y extranjeros, y luego declinó, renace ahora con tanta o mayor fuerza que en el pasado, como parte, se dice, de un nuevo embate contra quien prepara su (supuesto) retiro a su rancho La Chingada en Palenque, Chiapas, y, más aún, en preparación de las acciones que con la reiterada promesa de enfrentar a los cárteles mexicanos y detener el trasiego de drogas a su territorio pudiera emprender el ganador de los comicios del 5 de noviembre, sea el ¿amigou? republicano Donald Trump o la demócrata Kamala Harris.

Son versiones y percepciones, es verdad, pero ahí están y ocupan la atención de la clase política…

ASTERISCOS

* Al grito de “dictador, dictador” y con ataques directos contra su persona –el lanzamiento de una botella de agua que no lo alcanzó–, trabajadores del Poder Judicial federal dieron una singular bienvenida a Veracruz a Andrés Manuel López Obrador y mostraron, otra vez, el repudio a su reforma, impulsada para “recrear” el presidencialismo autoritario que en otro momento alentó el viejo-viejo PRI en cuyas filas abrevó el tabasqueño…

* Sin desperdicio, por decir lo menos, la carta pública que la Coparmex, que preside José Medina Mora, circuló ayer para advertir del grave riesgo que la adscripción de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional –que esta semana deberá votar el Senado– implica “para el (mantenimiento) del orden constitucional y para el Estado de derecho, al vulnerar el principio de control civil sobre las fuerzas de seguridad”…

Veámonos el miércoles con otro asunto De naturaleza política.

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