A la vista hoy… ¿sus otros datos?

Es deseable que el Presidente, con base en información dura, explique el optimismo oficial ante la compleja realidad económica

Al margen la machacona reiteración de su personal posicionamiento ideológico-político y los objetivos de su gestión o, incluso, el anuncio de nuevos programas a implementar obras a realizar en el futuro, el primer informe de Andrés Manuel López Obrador deberá permitir a los mexicanos conocer esos “otros datos” con los que él asegura contar para afirmar que la economía “va requetebién”, que el problema de inseguridad y violencia es grave, pero mejora o, incluso, que si faltan medicinas para atender a niños con cáncer en los hospitales, ello es producto de un complot auspiciado “por tres farmacéuticas” que se hartaron de corromperse y ganar dinero en el pasado y no de errores de sus colaboradores.

Ante una “selecta” concurrencia integrada por funcionarios de la actual administración –“nombrados por él mismo, claro”– y liderazgos del partido-gobierno u organizaciones afines, gobernadores que pujan por obtener apoyo para sus estados, o representantes empresariales o de otros sectores afectos a siempre estar cerca del poder, en Palacio Nacional, primero, y luego desde el Zócalo, el tabasqueño ofrecerá su versión de lo que ha venido ocurriendo en México, y ocurre aún ahora, tras nueve meses  de que asumió la primera magistratura.

Es deseable que, con base en información dura, explique el optimismo oficial ante la compleja realidad económica que de meses atrás viene enfrentando la economía, que en el mejor de los casos crecerá apenas arriba del 0.5%, según el más reciente pronóstico de Banco de México, o cómo es que se habla de generación de miles de empleos cuando el que un millón de ninis reciban hoy dinero público no implica que trabajen, mientras miles de empleados públicos han perdido su trabajo –eventual y/o de base– a consecuencia de su política de austeridad republicana.

Deseable también por sólo mencionar otro rubro, que desde su incuestionable posición de presidente democráticamente electo, beneficiario de un alto nivel de aceptación, ofrezca alternativas que permitan garantizar el cese  o control al menos de la creciente inseguridad y violencia que un día sí y otro también altera la paz pública en prácticamente todo el territorio cuando, hace unos meses, aseguraba que la entrada en operación de la Guardia Nacional se reflejaría de manera inmediata en el control de una y otra.

Temas para abonar a la recuperación de la unidad de la hoy crispada ciudadanía, creemos, no faltarán, como tampoco ocurrirá si de devolver estabilidad al país y confianza al sector productivo o a los distintos actores políticos y/o sociales se trata, o si de recuperar la confianza en la preservación del Estado de derecho y el respeto de la incipiente democracia nacional hablamos.

Esperemos entonces para conocer su mensaje.

ASTERISCOS

* Ayer, como se previó –“¿porque sí se previó, verdad?”– el gen autoritario de la diputación morena arrasó con la intención y palabra de Mario Delgado, su coordinador, de honrar acuerdos para que un panista sustituyera al cuestionadísimo Porfirio Muñoz Ledo al frente de la Mesa, en espera de que la impresentable Dolores Padierna, esposa del inolvidable Señor de las Ligas Bejarano, presente la iniciativa que “legalice” el agandalle en San Lázaro.

Veámonos aquí mañana otro asunto De naturaleza política.

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