¿QUIÉN GANA?
El jueves pasado se protagonizó otro de los eventos en la Asamblea del DF a los que nos tienen acostumbrados nuestros legisladores locales. Comenzó a bloquearse el acceso a reporteros al pleno; ocurrió nuevamente la “operación corral”, como sucedió en la Cámara ...
El jueves pasado se protagonizó otro de los eventos en la Asamblea del DF a los que nos tienen acostumbrados nuestros legisladores locales. Comenzó a bloquearse el acceso a reporteros al pleno; ocurrió nuevamente la “operación corral", como sucedió en la Cámara de Diputados.
Nadie, ni el presidente de la Comisión de Gobierno, Manuel Granados, ni la vicepresidenta Ariadna Montiel, ofreció una respuesta creíble. Se dijo que todo corrió por cuenta propia del área de resguardo de la ALDF, quienes por cierto no se mandan solos y alguien debió dar la orden contundente para que, nuevamente, como sucedió al inicio de esta legislatura, los reporteros no puedan estar en el salón de plenos.
Después de acuerdos ficticios, así como culpas no probadas, otras aclaraciones y condenas que hicieron algunos representantes de bancada, en estos días ha salido a la luz que esto no es más que una estrategia para volver a credencializar no sólo a los representantes de los medios de información, sino a todo el personal de la ALDF y asistentes de los diputados. En los primeros meses de este año, más de mil personas tuvimos que pasar por este proceso de credencialización, identificaciones que están por encima de su costo promedio; muchos criticaron y condenaron a la empresa que “ganó” la licitación. Esa es la clave para este nuevo proceso: ¿Quién gana, qué vínculos puede tener la empresa beneficiada con estos procesos? Hay un estira y afloja dentro de la Comisión de Gobierno por quién se lleva el manjar de la credencialización, pero mientras, nadie sabe, nadie supo quién o quiénes prohibieron la entrada a los reporteros al salón de plenos.
COMPACTOS
Desde el jueves por la tarde la orden estaba tomada para que autoridades del GDF obligaran a la CNTE a cumplir con el acuerdo político de compactarse.
Se pidió una prórroga a través de Gobernación, con la promesa de la CNTE para que hoy pudieran circular vehículos y transporte público a través del circuito del Monumento a la Revolución. Ayer, a marchas forzadas, los disidentes trataban de cumplir. El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, estuvo pendiente de esta situación desde Tabasco; por la tarde regresó para dar seguimiento a los acuerdos. Su gabinete de seguridad estuvo reunido desde muy temprano; incluso, el jefe de la policía del DF, Jesús Rodríguez Almeida, suspendió su visita a una rodada de motociclistas. La presión social es demasiada para contenerla. Desde el jueves se advertía que restauranteros y comerciantes pedían apoyos de Tepito o la colonia Guerrero para retirar a la CNTE para recuperar sus fuentes de ingreso. En el GDF hay un “no rotundo” a seguir conteniendo a la CNTE. Desde ahí se dice que todo está en el terreno del gobierno federal para liberar estos espacios que pertenecen a los ciudadanos.
