Katya Itzel “se volvió a equivocar” (no importa cuándo leas esto)

Diana Pérez

Diana Pérez

Zona mixta

Es imposible no darse cuenta de que la cacería que vive Katya Itzel en la LigaMX es, indudable, una cuestión de género. Cada vez que la silbante mundialista pita queda expuesta a un escrutinio desproporcionado, donde no se le toleran sus decisiones porque ella no pertenece a ese “grupo de hombres”.

“Lo de Katia Itzel es asqueroso. Y no es porque sea mujer, es porque no tiene nivel, no tiene conocimiento; en cuanto el jugador de Juárez tiene la posesión se considera otra jugada. Pero esta mujer sólo es bonita y no tiene capacidad para dirigir un juego de futbol”, se lee en uno de los miles de comentarios en X tras su actuación del martes pasado.

La árbitra decidió anular un gol de media cancha anotado por Javier Sarrafiore, de Juárez. El disparo sí era un golazo; de ésos que pocas veces se ven y se cantan en nuestra liga. Sin embargo, la acción completa había comenzado cuando el futbolista acomodó el esférico con la mano.

La Regla 12 señala que debe anularse toda anotación si el jugador marca gol inmediatamente después de que el balón le toque la mano o el brazo, incluso si ocurre de forma accidental. Katya cumplió impecablemente con su deber tras revisar la toma en el VAR. Lamentablemente, no es la primera vez que recibe una tormenta irrisoria de insultos por hacer su trabajo, como si el hecho de ser un “golazo” permitiera invalidar las reglas oficiales sólo por el antojo de celebrarlo. Basta recordar los episodios que ha encarado con técnicos como Antonio Mohamed, descalificando su labor porque a su parecer ella no es un “árbitro normal”, o Sergio Bueno vociferando reclamos machistas tras ser expulsado.

Es urgente poner un alto a esta persecución. Ejercer el arbitraje bajo acoso y misoginia no debe seguir siendo normalizado en nuestro futbol. Y por favor, ahorrémonos el cómodo discurso de “a todos los árbitros se les critica por igual”. Al arbitraje masculino se le cuestiona la capacidad; jamás se le exige pedir perdón por su género para pitar.

El problema no es si Katya conoce el reglamento, sino que el futbol mexicano tiene la fragilidad masculina tan expuesta, que prefieren pisotear las reglas antes que admitir que una mujer tiene la autoridad para corregirles la plana.

Para quienes se preguntan desde qué lugar escribo esto: soy Diana Pérez, periodista con más de 25 años de trayectoria en los que he ejercido como directora en medios como Mediotiempo, Récord y las plataformas deportivas de Grupo Imagen. Conozco de primera mano la descalificación machista. Por eso lo sostengo: el futbol no les pertenece a los hombres, sino a quienes lo ejercen con capacidad.