Totalmente perdidos

David Páramo

David Páramo

Análisis superior

Si ve los pleitos entre los diputados de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar y Sergio Gutiérrez Luna, o la disputa que tiene ese partido político, que preside Ariadna Montiel, con el PAN, encabezado por Jorge Romero, parecería que hay una total desconexión entre lo que es importante para ellos y para los mexicanos. De acuerdo con los datos del Inegi, presidido por Graciela Márquez Colín, más de 40 millones de mexicanos no tienen dinero suficiente para comprar una canasta básica, a pesar de que tienen trabajo, es decir, 30% de los mexicanos no tiene dinero suficiente para alimentarse a ellos y a sus familiares; 55% de la Población Económicamente Activa está ocupada en trabajos que no le dan ningún tipo de prestación social, y el crecimiento de la economía durante los seis años de Andrés Manuel López Obrador y lo que va de la presidenta Claudia Sheinbaum es el más bajo desde el gobierno del presidente Miguel de la Madrid Hurtado.

El espacio fiscal para la Secretaría de Hacienda, encabezada por Edgar Amador, cada vez es más pequeño y las presiones de las calificadoras van en aumento; sin embargo, parece que eso, simple y sencillamente, no les importa a los legisladores, quienes no pueden ver más allá de su próxima elección. 

REMATE ERRADO

Cuando Rafael Marín Mollinedo dejó la dirección de la ANAM para seguir su intento de convertirse en candidato de Morena al gobierno de Quinta Roo y suceder a Mara Lezama, se cometió un error de cálculo. Se pensó que mediante la tecnología se tomaría totalmente el control de las aduanas y aumentarían su recaudación, como lo señaló Héctor Alonso Romero Gutiérrez, nuevo director de la ANAM, durante su participación en la convención por el 40 aniversario de la Amacarga, presidida por Eva María de los Dolores Muñoz. 

(El Padre del Análisis Superior agradece a la Amacarga por la invitación a dar una conferencia durante su asamblea de aniversario. Un gusto platicar con ellos).

Quizá esta visión impulsada por Pepe Merino, director de la ATDT, fue la que tuvo mucho que ver para que Romero Gutiérrez fuera apoyado como la mejor opción, luego de que no se pudo nombrar a Carlos Ulloa, puesto que todavía falta que termine una serie de certificaciones en Birmex y que, por lo menos, le llevarán a mantenerse en el cargo hasta agosto. Sin embargo, la tecnología no lo es todo, ya que en la ANAM está cayendo la recaudación de una manera muy acelerada, lo que no es consistente con el crecimiento del comercio internacional. De acuerdo con cifras al cierre de abril, la recaudación en las aduanas ha caído casi 21% con respecto al primer cuatrimestre del año pasado, mientras que las operaciones crecieron poco más del 3.3 por ciento. Entre las razones, algunos apuntan que Romero Gutiérrez ha generado una diáspora mucho más allá de lo normal cuando hay un cambio de director. Mucho más allá del nombramiento de algunos que le resultan cercanos, como la directora jurídica, Paulina Ortega, hay quienes consideran que se está perdiendo el foco, que es la recaudación, que, por lo menos, se encuentra 20 puntos por debajo de la que había logrado Mollinedo. Es contrastante que el anterior director de la ANAM era muy poco afecto a los reflectores, a pesar de que tiene aspiraciones políticas, con la intención de la ANAM de aparecer como protagonista en acciones que toman las secretarías de Defensa y de Marina, encabezadas, respectivamente, por Ricardo Trevilla y Raymundo Pedro Morales. Lo cierto es que el perfil es diferente, lo que debería esperarse es que aumentara la recaudación a niveles como los que espera Romero Gutiérrez y que no estuviera disminuyendo. Habrá que ver.

REMATE EXPLICADO

Luego de que Moody’s disminuyó la calificación de la deuda soberana del gobierno mexicano, hay quienes están tratando de ver una crisis donde no la hay.  Mucho más allá de que el gobierno, a través de voces autorizadas, como la del secretario de Hacienda, Edgar Amador, o la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez, o la de Carlos Slim, considera que no hay razones para disminuir la calificación, hay un efecto de contagio para el resto de las calificaciones de deuda de entidades mexicanas.  Es lógico que la máxima calificación sea para el gobierno federal y que, si hay una disminución, lo mismo tenga que suceder con Pemex y la CFE, encabezadas, respectivamente, por Juan Carlos Carpio y Emilia Calleja; así como Nacional Financiera y Bancomext, que todavía están dirigidas por Roberto Lazzeri; el IPAB, que tiene como director a Gabriel Ángel Limón, y  los principales bancos del país. No quiere decir que haya cambiando algo internamente para BBVA México, dirigido por Eduardo Osuna, ni para Banorte, de Marcos Ramírez; Santander México, Felipe García Ascencio; Banamex, Edgardo del Rincón, ni para Banco del Bajío, presidido por Carlos de la Cerda.

REMATE CAMPANA

Emilio Romano, presidente de la ABM, dio una conferencia de prensa que sonó como una campana de lugares comunes.