Unidad y organización para la consolidación

Para nadie es desconocido que las constantes diferencias de opinión y visión de los actores que formamos parte del Movimiento Regeneración Nacional han generado, entre la militancia y la población en general, la duda de si seremos capaces de llegar unidos a 2027 para conservar la fuerza política que hoy representamos.

Por: Raúl Morón

En el marco de la octava sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Morena, realizada el pasado 20 de julio, resaltaron tres premisas fundamentales que hoy resulta menester precisar: unidad de la militancia, organización del movimiento y consolidación del proyecto de nación.

Para nadie es desconocido que las constantes diferencias de opinión y visión de los actores que formamos parte del Movimiento Regeneración Nacional han generado, entre la militancia y la población en general, la duda de si seremos capaces de llegar unidos a 2027 para conservar la fuerza política que hoy representamos en las 23 entidades federativas y 888 municipios que gobernamos. Más aún, se ha puesto en entredicho la unidad de nuestro movimiento a partir de las recientes reformas constitucionales que prohíben la reelección y el nepotismo electoral a partir del año 2030 y que Morena, por decisión política, habrá de aplicar desde el año 2027, con todos sus representantes populares, sin excepción.

Por ello, el llamado de la dirigencia nacional a la unidad y la actitud de los consejeros nacionales en el pasado pleno partidista resulta más oportuno que nunca, porque la importancia del movimiento para la consolidación de la transformación nacional que se inició en el año 2018 con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y que ha continuado con la presidenta Claudia Sheinbaum, desde el segundo piso de la 4T, debe ponerse por encima de todo y de todos; el país se encuentra en un proceso de profunda transformación social y política, en el que Morena es el actor principal y ningún interés personal o de grupo debe o puede detener la marcha de la transformación de México que nos ha llevado más de 100 años retomar.

La unidad de la militancia y de todos sus actores políticos resulta, entonces, fundamental en este momento; es preciso hacer un llamado a la reconciliación, al diálogo, al entendimiento y a las coincidencias políticas e ideológicas en Michoacán y en todo el país para reorientar los fines, principios y programas que le dieron origen a este gran movimiento. Ha llegado el momento de hacer a un lado las diferencias por el bien de todos, pero, sobre todo, por el bien del país, porque es por las rendijas de un país fracturado donde la derecha nacional e internacional aprovechan las oportunidades para detener el avance de las izquierdas progresistas y la transformación social que tanto nos ha costado cristalizar para lograr el bienestar del pueblo de México. Por eso el llamado urgente a la unidad no es sólo un discurso o una postura política, si queremos que nuestro partido y nuestro movimiento siga impulsando la ruta de la Cuarta Transformación, es imperativo y urgente la unidad, pues el costo más alto que podríamos pagar por el desacuerdo es volver al pasado de gobiernos neoliberales, intervencionismo extranjero, autoritarismo político, pobreza, crisis económica, endeudamiento y rezago social.

Además de la unidad, es preciso, como lo ha ordenado el propio Consejo Nacional bajo la propuesta de la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, que fortalezcamos la organización y la estructura territorial en las 71,541 secciones electorales que existen en el país, nombrando comités o núcleos de organización política-territorial, que no sólo nos representen, sino que sean el vínculo permanente con la población, con las colonias, tenencias y comunidades, donde los principios y acciones de nuestro partido y de los gobiernos de la Cuarta Transformación puedan estar más vivos que nunca, para hacer posible la transformación a ras de tierra. La transformación del país debe sentirse, vivirse y estar presente en cada calle, en cada casa y en cada persona que ha creído en nuestro movimiento, que es parte de él e, incluso, en los que aún lo son, porque Morena es de todos, Morena es de la base, Morena es el partido del pueblo, no sólo de sus dirigentes.

Pero hay una razón aún más importante por la que la unidad y la organización del partido resultan hoy indispensables. Nos encontramos en un momento histórico, único, de transformación nacional, una etapa política del país con profundas reformas constitucionales y legales que están dando paso a un nuevo modelo del Estado de bienestar, al que hoy se conoce como el “humanismo mexicano”, un nuevo enfoque de gobierno que busca el justo equilibrio entre la estabilidad económica y el bienestar social; pero, a pesar del compromiso nacionalista de nuestro gobierno federal de la 4T, hemos encontrado múltiples resistencias que provienen principalmente desde el exterior, con políticas arancelarias unilaterales, impositivas y antimigratorias que hacen más compleja la consolidación del nuevo régimen mexicano.

Por eso, hoy la unidad y organización del partido y del pueblo de México, en todos sus sectores y sus estructuras, debe llevarnos a cerrar filas con nuestra presidenta Claudia Sheinbaum para brincar estas barreras económicas y comerciales con éxito, salvaguardar la independencia y soberanía nacional y, sobre todo, para conservar la libertad y bienestar de nuestra gente bajo la orientación de un proyecto de nación que le está dando a México un nuevo rostro de estabilidad y progreso.

*Senador de la República

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