Trump y un imperio en decadencia
El presidente estadunidense enfrenta el evidente desgaste de un gobierno que no ha sido capaz de proveer resultados en objetivos estratégicos. El dólar acumula cinco meses de pérdidas, de acuerdo con el índice DXY...
Por Fadlala Akabani
A su llegada a la Casa Blanca, el magnate neoyorquino anunció la implementación de medidas que cambiaban el statu quo en materia económica, de migración y política exterior. El gran poder financierista BlackRock, que ya de por sí rivalizaba con Donald Trump (confirmado por su histórico fondeo al Partido Demócrata), se ha mostrado reactivo ante las medidas tomadas desde la Casa Blanca por afectar sus intereses económicos. Siendo clave la posición de Trump en favor del fin del conflicto militar en Europa del Este y la guerra económica que mantiene con el mundo a base de aranceles que ha producido incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros.
Señales como la disputa por el liderazgo en la OTAN, pues los líderes europeos tradicionalmente orbitaron en torno a la hegemonía de Washington, empero, en relativamente pocos años pasaron del rechazo a las exigencias de mayor inversión europea en gasto militar que hizo Trump en su primer mandato (2017-2021) a rebasarle por la derecha en cuanto al incremento de la beligerancia hacia Rusia, en una franca obsesión por no sólo mantener el conflicto en Ucrania, sino escalar a una confrontación con la Unión Europea y el Reino Unido.
En medio de la reanudación de negociaciones (suspendidas desde febrero de 2022, al comienzo del conflicto) de alto nivel en Turquía entre Rusia y Ucrania, esta última realizó un ataque provocador y sin precedentes sobre bases aéreas y bombarderos mediante drones, sin el conocimiento de Washington. La denominada Operación Telaraña, que el 1 de junio sorprendió al mundo con la destrucción de 41 aeronaves de combate rusas ubicadas en regiones tan distantes como Siberia.
Moscú acusó a Bruselas de boicotear la posibilidad de un alto al fuego. Sin embargo, podemos advertir que no sólo la Unión Europea estaría asistiendo a Ucrania, la planeación y ejecución del ataque sugieren la intromisión del artificial y terrorista Estado de Israel, cuyos políticos y empresas han respaldado a Ucrania económicamente y con armamento de defensa. La respuesta rusa tomó casi 10 días, pero finalmente llegó el lunes 9 de junio con un ataque calificado como récord por oficiales ucranianos; no sólo por el número de objetivos alcanzados, sino también al número de intercepciones ucranianas.
Esto confirmó en el campo de batalla lo que ya fue corroborado antes a la represalia rusa por el embajador Michael Brodsky, del Estado de Israel en Ucrania, es decir, la provisión del sistema de defensa antiaérea Patriot; por supuesto, el Ministerio de Relaciones Exteriores ya ha negado las afirmaciones de su embajador calificándolas sólo de una posibilidad de asistencia que se llegó a discutir, cinismo sionista. No sería la primera vez que desde Tel Aviv se decide tomar acción a espaldas de Washington, pero esta vez es signo de la decadencia norteamericana, aprovechada por la entidad sionista creada exprofeso para la permanente desestabilización de Oriente Medio.
En el plano interno, Trump enfrenta el evidente desgaste de un gobierno que no ha sido capaz de proveer resultados en objetivos estratégicos. El dólar acumula cinco meses de pérdidas, de acuerdo con el índice DXY, que mide su apreciación con respecto a seis divisas: euro, yen, franco suizo, dólar canadiense, libra esterlina y corona sueca. La Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos dictaminó la inconstitucionalidad de los aranceles anunciados por Donald Trump el 2 de abril de 2025, en lo que denominó “Día de la Liberación”. Cabe tener en cuenta que, tras el fallo del tribunal federal, índices del mercado de futuros bursátiles como Dow Jones y Nasdaq mostraron repuntes positivos del 1.1% y 1.6%, respectivamente.
Quizá buscando refugio en una agenda que incita las pasiones de su base más conservadora, Donald Trump decidió abrir un nuevo frente en California al instruir a la agencia federal (ICE, del Departamento de Seguridad Interior) a enviar efectivos armados y vehículos blindados para llevar a cabo redadas en centros de trabajo, plazas comerciales zonas como Westlake y el Distrito de la Moda. Acusado por el gobernador demócrata Gavin Newsom de intentar sembrar el terror usando una fuerza desmedida y no solicitada por el estado de California, Trump respondió con la amenaza de arrestarlo. Al quinto día de las protestas, al menos 4 mil reservistas de la Guardia Nacional y 700 marines están desplegados en Los Ángeles para combatir lo que el trumpismo ha denominado una insurrección.
Desde nuestro país debemos mantenernos al tanto de la situación, pues ya se busca culpar a México de los disturbios; nuevo avance de la retórica que busca allanar el camino de una intervención militar en nuestro territorio.
