Transformación histórica del Estado mexicano
La comentocracia del viejo régimen se dedicó a descalificar el proceso
Por Fadlala Akabani
Llegó finalmente el primer día del mes de junio del año 2025, fecha que servirá de marco y referencia histórica para remontarnos a la primera elección de juezas, jueces, magistradas, magistrados, ministras y ministros del Poder Judicial de la Federación; así como de las y los integrantes del Poder Judicial en cada uno de los 31 estados y de la Ciudad de México.
Lo que no llegó fue el colapso del país, el fin de la democracia, el comienzo de la dictadura y demás insensateces que articularon el corolario del PRIAN para justificar su incapacidad e indisposición a competir en democracia. Su infame llamado a no participar no sólo constituye un delito electoral, sino que revela, una vez más, que para el neoliberalismo el Poder Judicial es un espacio para hacer negocios, legitimar saqueos a la nación y legalizar fraudes electorales. Son incapaces de concebirlo como un espacio para servir al pueblo de México.
Antes del 1 de junio, la comentocracia del viejo régimen se dedicó a descalificar el proceso y promover el abstencionismo basado en la idea de que votar tantos cargos sería extremadamente difícil. Igualmente, la mayoría de los medios de comunicación nacionales prefirió despreciar el ánimo de participación y la voluntad de la ciudadanía por involucrarse en la elección y comprender sus procesos.
Ello no impidió que 13 millones de mexicanas y mexicanos salieran a ejercer un derecho político fundamental: votar. La oposición, tras una nueva derrota electoral, no puede hacer más que descalificar el proceso haciendo gala de clasismo y racismo; empero, aunque no lo reconozcan, a la luz de los resultados comienzan a dimensionar adecuadamente un proceso histórico, pues se dan cuenta de la importancia de algunas posiciones electas, como la Presidencia de la SCJN, a la que llegó por elección popular un abogado oaxaqueño de origen mixteco que ha trabajado en su región por los derechos y el ordenamiento territorial de comunidades indígenas, y a nivel nacional por el reconocimiento de las realidades de pueblos indígenas y afromexicanos, Hugo Aguilar Ortiz. Entendible resulta el coraje de la oposición.
Lo que no resulta entendible es que se atrevan a descalificar a los 13 millones que acudieron a las urnas, pues, tal y como lo señaló la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, es mucha más gente la que participó en la primera elección judicial que la que votó por el PAN o el PRI en la última elección federal, en que dichos partidos obtuvieron 9.6 y 5.7 millones de votos, respectivamente. Tengamos en cuenta que, en nuestro sistema político, las elecciones que más pasión y participación despiertan son las presidenciales, que suceden cada seis años, aun así, el volumen de participación ronda el 60 por ciento.
Ponderando la primera elección del Poder Judicial con un proceso también inédito como lo fue en 2021 la consulta popular (sobre el juicio a los expresidentes), en la que votaron 6.6 millones de ciudadanos, los 13 millones de ciudadanos que se tomaron el tiempo de informarse, formarse y votar el 1 de junio de 2025 son un sólido reflejo del significativo avance democrático en nuestro país, así como del empoderamiento y creciente concientización del electorado.
Podemos estar contentos, pues la jornada transcurrió en paz, sin mayor sobresalto para la instalación de casillas que condiciones climáticas adversas. Los conteos de los cómputos distritales judiciales siguen y seguirán transcurriendo en condiciones de paz y seguridad hasta el 10 de junio y el INE comunicará los resultados oficiales el 15 de junio y hará entrega de las constancias de mayoría a los candidatos que resulten ganadores. Tampoco se ha desatado la incertidumbre jurídica y económica que tanto anhelaban los merolicos agoreros del caos, quienes vaticinaban fuga de capitales e inversiones extranjeras, devaluación y reprobación de la comunidad internacional, nuevamente se equivocaron.
Por el contrario, en el contexto de la elección del Poder Judicial, México ha atraído una nueva cifra récord de Inversión Extranjera Directa para un trimestre, el primero de 2025, que registró 21 mil 373 millones de dólares, 5.2% superior a los 20.3 millones de dólares atraídos en el primer trimestre de 2024. Aun en tiempos de incertidumbre global, recesión económica en Estados Unidos y la continua amenaza de imposición de aranceles, el PIB de México creció a 0.8% en el primer trimestre de 2025, por encima de la expectativa; y el desempleo se encuentra en mínimos históricos. Tengamos confianza en la solidez institucional de México.
