Plan Integral para la Zona Oriente del Estado de México

Hay un claro contraste entre las regiones poniente y oriente de la entidad.

Por Fadlala Akabani

Conocida como efecto Coriolis, la relación observada entre la rotación de la Tierra y su impacto en los patrones de circulación atmosférica que provoca de manera general que los vientos circulen en dirección este a oeste en latitudes medias; es decir, las regiones situadas entre los trópicos y los círculos polares en ambos hemisferios. Estas zonas también presentan estaciones bien definidas e incluyen la mayor parte de Europa, Norteamérica, Asia Central y Oriental, así como el sur de Sudamérica. Tras la primera descripción científica en 1836 por Gustave de Coriolis, matemático francés, el fenómeno geográfico-atmosférico resultó en fuerte influencia para la morfología urbana. Así como para las ideas de “circulación” que delinearon parámetros modernizadores en el urbanismo como el ensanche de las ciudades (que a menudo implicaba el derrumbe de antiguas construcciones), la ubicación de las zonas residenciales de las clases altas al occidente y las fábricas, su ruido y la contaminación, del lado oriente, junto a los barrios obreros.

En el caso de la CDMX también aparece este patrón de segregación urbana (occidente rico y oriente precario), que a su vez se replica en la mayoría de las ciudades mexicanas; si bien es atribuible también a otros factores como el flujo de rutas y mercancías heredado desde la Colonia (un modelo extractivo en el que se envía la riqueza desde la periferia a la metrópoli y que en la actualidad se traslapa con la ruta comercial del sudeste asiátiaco hacia la costa este de EU y Europa) adquiere en la capital del país proporciones metro y megalopolitanas.

Esto ha contribuido al claro contraste entre las regiones poniente y oriente de la entidad con más habitantes en el país, casi 17 millones, el Edomex, que arrastra una deuda histórica con los habitantes de la zona oriente. Un déficit en la presencia de servicios públicos básicos como agua, drenaje, energía eléctrica, limpia y recolección de basura; así como escasa infraestructura urbana, sistemas de transporte público masivo, acceso a servicios educativos y de salud, oportunidades de empleo, áreas verdes y espacios adecuados para la práctica deportiva y la recreación.

Ignorados por las administraciones federales priistas y neoliberales, pero con especial indolencia por los gobiernos estatales emanados del Grupo Atlacomulco, el oriente del Estado de México se convirtió en la región con mayor pobreza urbana en todo el país; pobreza con la que el PRI de Edomex lucró por décadas sin volver al territorio una vez en el poder. Me refiero a los municipios de Chalco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, La Paz, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Texcoco, Tlalnepantla y Valle de Chalco; mil 576 kilómetros cuadrados en los que viven alrededor de 10 millones de mexiquenses a los que se beneficiará con el Plan Oriente liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Integral y transversal, la estrategia requiere la colaboración estrecha de todos los niveles de gobierno. El gobierno de México, a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano y la Comisión Nacional del Agua, trabajan con dependencias homólogas a nivel estatal, pero también con autoridades municipales, para dar atención a situaciones específicas en problemáticas compartidas. Destacan las acciones en materia de seguridad pública como la asignación de un mando único regional y el éxito de estrategias focalizadas como la Operación Liberación, que desarticuló organizaciones criminales dedicadas a la extorsión de comerciantes de materiales de construcción y carne de res y pollo, que derivó en inflación de precios.

El monto total de una inversión que será progresiva a lo largo de este sexenio (2024-2030) será de 75 mil 786 millones de pesos, que tienen etiquetados destinos clave como Agua y Saneamiento, con una inversión de 9 mil 800 mdp y un esquema de 101 obras hidráulicas para el beneficio de 6.4 millones de habitantes; 16 mil 200 mdp para la construcción y mejora de infraestructura hospitalaria; 5 mil 900 mdp para bacheo, repavimentación y 20 puentes, 3 mil mdp para la construcción de mil kilómetros de senderos seguros y 2 mil 900 millones de pesos para las ampliaciones de la Línea 11 del Trolebús y de la Línea 3 del Mexibús. También están en marcha acciones de vivienda; 40 mil pesos por familia para obras de mejora en su domicilio, la intensificación de jornadas notariales para dotar de certidumbre jurídica a las familias mexiquenses, que les permitirá proteger su patrimonio de invasiones y despojos, e incrementar el ordenamiento territorial en los municipios.

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