El PRI no debe tener los colores de México

PorSoledad Luévano* Los colores patrios son de todos los mexicanos: el verde, blanco y rojo simbolizan la grandeza de nuestro país y no deben ser utilizados por ningún partido político, menos por el PRI. Esos colores son de la patria entera, no se deben utilizar ...

Por Soledad Luévano*

Los colores patrios son de todos los mexicanos: el verde, blanco y rojo simbolizan la grandeza de nuestro país y no deben ser utilizados por ningún partido político, menos por el PRI. Esos colores son de la patria entera, no se deben utilizar para dividirnos por ideologías ni posturas políticas, porque son un símbolo de la unidad y la solidaridad de una nación plural, por ello, como senadora propuse modificaciones a la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional para que ninguna organización política pueda usar nuestros colores en sus logotipos o emblemas.

Seguramente, habrá quienes me digan que el PRI utiliza, el emblema tricolor porque es parte de su identidad histórica y es cierto que en algún momento fueron un partido de Estado, pero su historia no es digna de los colores patrios. Fundado en 1928 por el tirano Plutarco Elías Calles, el PNR (hoy PRI) ofrecía procesar las disputas entre los caudillos revolucionarios con métodos pacíficos, para que a través del nuevo partido esas diferencias se resolvieran de forma política y pacífica, aunque en los hechos, el partido sirvió para afianzar el poder político del “jefe máximo de la Revolución”, como se hacía nombrar Plutarco.

Con el presidente Lázaro Cárdenas, el PRM (hoy PRI) tuvo su mayor época de gloria cuando campesinos, obreros y colonias populares se organizaban para impulsar las bases de lo que sería llamado como “el milagro mexicano”, el periodo de mayor desarrollo y riqueza de nuestro país, que finalizó cuando la corrupción desembocó en un populismo irresponsable, terminando con años de crecimiento que nos llevó a las peores crisis de nuestra época moderna.

Ya como Partido Revolucionario Institucional, “el partidazo” se llenó de corruptos, sus estructuras se volvieron clientelares y sus entrañas se pudrieron, pasó de representar una esperanza de progreso y desarrollo mediante la estabilidad política y social a representar una cúpula de ladrones que utilizaba a la gente para acceder al poder y vaciar las arcas públicas, por eso, en los últimos años el PRI sirvió para construir fortunas personales a costa de la miseria de millones de mexicanos.

Ahora, el PRI está dominado por una élite de tecnócratas que se educaron en universidades norteamericanas, que no conocen a nuestro país y que sueñan con convertir a México en una sucursal de Estados Unidos, ni siquiera sienten el orgullo que sentimos los mexicanos por nuestros colores y símbolos patrios.

Ésa es la historia y la situación actual de corrupción y entreguismo con la que el PRI mancha los colores nacionales y no es justo que nuestro símbolos patrios se utilicen para representar la corrupción, el clientelismo y la rapiña política; definitivamente, los colores que representan a una nación tan rica en valores culturales y sociales no pueden ser utilizados por una pandilla de ladrones y oportunistas. Como dije, esos colores son de todos los mexicanos y deben ser utilizados para representar a lo mejor de nuestro país: a nuestros deportistas, a nuestros artistas, a nuestros competidores en justas internacionales y para representar a los ciudadanos que aman a este país.

El himno, la bandera, el escudo nacional, el verde, blanco y rojo son propiedad de la nación, tenemos que cuidarlos y respetarlos, para eso lo mejor sería que el PRI renunciara voluntariamente a los colores patrios y modificara su logotipo y su imagen institucional, pero ya sabemos que no les importa el país, mucho menos les va a importar sus símbolos; no podemos esperar a que ellos sean generosos, con la ayuda de los diputados y senadores federales vamos a modificar la ley y haremos que los colores patrios se respeten.

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