Del efectivo al tap: los desafíos de los pagos digitales en la región
PorJosé Luis Vázquez / B&A Sales Manager en Ingenico MéxicoLa barrera que históricamente limitaba el acceso al sector de pagos se ha desdibujado. La digitalización ha redefinido las reglas del juego, desplazando el protagonismo del efectivo y las tarjetas ...
Por José Luis Vázquez / B&A Sales Manager en Ingenico México

La barrera que históricamente limitaba el acceso al sector de pagos se ha desdibujado. La digitalización ha redefinido las reglas del juego, desplazando el protagonismo del efectivo y las tarjetas tradicionales, especialmente en el comercio electrónico, y proyectando que para 2030 también dejarán de dominar el punto de venta físico. Ahora, la preferencia se inclina hacia los pagos digitales en sus diferentes modalidades, impulsados por su flexibilidad, eficiencia y seguridad; sin embargo, esta transformación plantea nuevos desafíos, sobre todo para Latinoamérica.
En los últimos 10 años, los pagos digitales como billeteras, pagos sin contacto, modalidades como “compre ahora y pague después” y criptomonedas han cobrado mayor relevancia. Del valor que registraban en 2014, 3% en punto de venta, ascendieron a 38% en 2024, además que pasaron de 34% a 66% los pagos digitales en eCommerce a nivel mundial, de acuerdo con el reporte GPR 2025: El pasado, presente y futuro de los pagos, elaborado por Worldpay.
La pandemia fue un parteaguas para su adopción. Aunque el auge dio sus primeros pasos antes, la crisis sanitaria obligó a renovar las modalidades de pago con soluciones que garantizaran seguridad. Las empresas del sector se enfrentaron a uno de los mayores retos en los últimos años. En tiempo récord, impulsaron el crecimiento de los canales digitales y crearon nuevas posibilidades que en poco tiempo cambiaron la forma de hacer negocios y que, a la fecha, siguen evolucionando.
El mundo entero vivió una profunda transformación en los hábitos de pago; sin embargo, en AL el impacto ha sido especialmente relevante, ya que la adopción digital partía de una base mucho más baja en comparación con regiones como Europa o Asia, líderes en innovación y penetración de métodos de pago digitales. En México, el avance ha sido notable: en 2024, los pagos digitales representaron 28% del total en comercio electrónico y 11% en punto de venta, de acuerdo con Worldpay, cifras que reflejan un crecimiento sostenido, aunque todavía por debajo del uso de tarjetas de crédito y débito.
Y es que la adopción de pagos digitales aún no es uniforme en México. Las zonas más alejadas enfrentan obstáculos para acceder, al igual que quienes no cuentan con productos financieros. La falta de dispositivos móviles ha sido un tema de atención, aunque con menos repercusión, porque actualmente 81.4% de los mexicanos tiene acceso a un teléfono celular, de acuerdo con datos de Mitofsky.
Esta ventaja ha sido aprovechada por fintechs y los gobiernos para desarrollar herramientas que reducen la brecha de inclusión a los pagos digitales. En México lo observamos con el desarrollo de SPEI, la plataforma de transferencias instantáneas que ha sido aprovechada por consumidores que no tienen acceso a instituciones bancarias, pero sí a otras financieras, o con CoDi, pensada para hacer cobros y pagos.
La desconfianza de los mexicanos ha sido una de las barreras para la adopción de pagos digitales. Robo de identidad o fraudes son temores que persisten y que motivan a seguir usando el efectivo, ¿cómo podemos dar un giro a ello para crear un ecosistema fortalecido, seguro y que brinde confianza? La clave la tenemos las empresas que fungimos como líderes en la aceptación de pagos.
Del lado de Ingenico, el compromiso por la seguridad es nuestra mayor prioridad ,por lo que cada solución opera bajo los más altos estándares de seguridad como las normas internacionales del PCI Security Standards Council: PCI DSS para la seguridad de datos y PCI PTS para la seguridad de las terminales de pago, lo que garantiza una operación eficiente y libre de amenazas, así como una actualización permanente de cada estándar.
Otra garantía de protección se encuentra en nuestra tecnología SoftPOS, sistema que permite convertir un dispositivo móvil con lector NFC en una terminal y que cuenta con el nuevo estándar PCI MPoC 1.1, siendo esta innovación la primera en obtener la validación a nivel mundial que garantiza protección en cada transacción. Esto, adicional al trabajo en la implementación de estándares de protección, ha sido mundialmente reconocido y muestra de ello es que Ingenico forma parte de las 64 empresas que se suman al consejo global que define la seguridad en pagos para su periodo 2025-2027, con lo que trabajaremos en el desarrollo y valoración de nuevos estándares para la industria.
Al final, como actores del ecosistema de pagos, compartimos una responsabilidad colectiva junto con el gobierno, la banca y las instituciones financieras, tanto públicas como privadas. Sólo a través de regulaciones adecuadas, innovación tecnológica, infraestructura accesible y educación financiera, podremos impulsar un verdadero boom de pagos digitales en la región, uno que promueva inclusión, competitividad y desarrollo sostenible para todos.
