Ante el espejo: ¿Qué hay detrás de los propósitos de año nuevo?
Por Catalina Monreal Pérez* Nos acercamos a fin de año, para muchas personas empieza la cuenta regresiva para escribir los propósitos. Esta es una tradición milenaria que tiene sus raíces desde Babilonia. Era una forma en que la gente aseguraba obtener ...
Por Catalina Monreal Pérez*
Nos acercamos a fin de año, para muchas personas empieza la cuenta regresiva para escribir los propósitos. Esta es una tradición milenaria que tiene sus raíces desde Babilonia. Era una forma en que la gente aseguraba obtener bendiciones para el siguiente año. Hoy en día, se ha vuelto un ritual para muchas y muchos. No obstante, esta práctica puede revelar estereotipos y prejuicios que como sociedad no hemos podido erradicar.
Los propósitos de año nuevo se configuran como cosas que están en nuestro control, malos hábitos a romper o cosas a mejorar. ¿Los más comunes? Bajar de peso y encontrar pareja. Si bien es de aplaudir propósitos que busquen mejorar la vida de las personas como dejar una adicción, o ver más a la familia, detrás del lenguaje falsamente positivo de “perder kilos” y “tener novio/a” se revelan muchas practicas e ideas nocivas, que terminan afectando la salud mental y el auto estima de las personas.
En México es cada vez más fácil identificar una gordofobia, que se enmarca en un lenguaje de empoderamiento para atormentar a las personas por su peso corporal. Alicia Parra Carriedo de la Clínica de Nutrición de la Universidad iberoamericana Ciudad de México señala que el sobrepeso se considera una falla moral más que un problema de salud. Se les considera perezosas, sucias, sin disciplina e incapaces de cumplir normas. Mientras que la encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) la señala como la principal causa de discriminación en nuestro país, afectando al 10.7% de las y los encuestados. Estudios en España y Estados Unidos revelan que una diferencia de 10 kilos al peso “ideal” afectan de forma negativa las oportunidades laborales. Uno de los experimentos alteró digitalmente una foto para agregarle 10 kilos, y reportó que esa persona recibió menos ofertas de entrevista que la foto “delgada”. Sé que nuestro país tiene tasas de obesidad alarmantes, pero no podemos confundir un problema de salud, que requiere de atención especializada con algo que merezca humillación y discriminación.
Incluso este año se han visto las transformaciones corporales de artistas como Rebel Wilson y Adele. Ambas han destacado que esta transformación se dio a base de un equipo de especialistas que trabajaron por un año entero con sus clientas. En particular Rebel Wilson describe la experiencia como un proceso para solucionar problemas de salud y mentales. Mientras que Adele, sigue pidiendo que el énfasis sea en su voz y no en su cuerpo. Estos ejemplos son relevantes porque nos enseñan que el peso es finalmente una manera más de regular los cuerpos de las personas y hacer juicios sobre el valor de estas dependiendo de estos. Sobra decir que tal concepción de las personas es inaceptable.
El otro propósito que puede tornarse como una forma más de repetir estereotipos es la de tener pareja. Esto porque el tema se trata como la necesidad más relevante de la vida de una persona, y en el caso de las mujeres es también un reflejo de su valor. Las mujeres solteras por lo tanto sufren discriminación, considerando que sus vidas están incompletas por no tener pareja. Esto viene claro, de una historia patriarcal, en que las mujeres no podían aspirar a carreras propias, a tener propiedades, ni pensiones. El matrimonio era la única manera de asegurar que una mujer tendría un sustento económico. Esta raíz machista se une a la realidad de que en México la mayoría de las mujeres sufren violencia en el noviazgo o en el matrimonio. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 3 de cada 10 adolescentes denuncian que sufren violencia en el noviazgo. En nuestro país, 76% de las adolescentes entre 15 y 17 años ha sufrido violencia sicológica 17% sexual y 15% física, según la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo (ENVIN).
Estar en pareja puede ser el inicio de un gran proyecto de vida, pero no debe ser nunca tan importante como para perder la vida por estar en ella. La violencia en el noviazgo no debe de ignorarse para “salvar una relación”. Ni se deben de forzar relaciones afectivas donde no las hay para tener pareja. Finalmente, la gente puede tener vidas de completa plenitud en soltería o no.
Espero estas reflexiones nos sirvan para iniciar este nuevo año con una mayor apertura y consciencia de que existen estereotipos disfrazados de buenos consejos y buenas intenciones. Espero el año que venga les traiga dichas y bendiciones. Paz y bien, para todas y todos.
*Analista
