Tras el estruendoso silencio
Los muchos obstáculos de las mexicanas para vivir con libertad: el acoso y la inseguridad en el espacio público, la confusión entre el amor romántico y las prácticas de manipulación, las voces de las mujeres desaparecidas, el terrorismo íntimo en las relaciones de pareja y las protestas que claman justicia. Las madres buscadoras, fuente de inspiración.
Ya pasó la “elección” de la mitad del nuevo y poco profesional Poder Judicial. Viviremos consecuencias nefastas, entre ellas, un mayor rezago en la resolución de conflictos, siempre que no sean del interés de los poderosos. Es decir, los pobres seguirán a la espera de que en algún momento la justicia toque a su puerta. Robarse al Poder Judicial era lo importante y del costo económico, cínicamente dirán que les salió barato.
Importa que se propongan modificaciones pertinentes para que, en el 27, las elecciones de la otra mitad sean menos catastróficas, pero a éstos no les da por corregir. Han destartalado casi todo, pero aún queda en pie un muy endeble INE. Seguro, será la siguiente parada de los destructores. ¿Importa defenderlo? Sí.
Yo he visto, en el foro de un escenario banal/ que inflamaba la sonora orquesta/ un hada, en un cielo infernal/ encender una milagrosa aurora/, Charles Baudelaire. El escenario banal, las casi 80 mil casillas instaladas el pasado domingo, para que, al ritmo de miles de acordeones, bailaran mexicanas y mexicanos, sin advertir, o quizá, a pesar de, que estaban siendo engañadas, engañados. Aún no aparecen hadas milagrosas que enciendan auroras en nuestro país. Pero, si apoyamos a Somos México, quizá.
Mentiras reiteradas: “Un país más justo, más democrático y más igualitario”. El senil fantasma apareció y dijo: La mejor Presidenta, ¿por obediente? Después del berenjenal de reglas y leyes rotas, tómbolas circenses, candidatas y candidatos desconocidos, acarreos y hasta cancioncitas, la incertidumbre al alza. ¿Qué justicia, si están al servicio de quien los apoyó? ¿Democracia? Ningún principio básico para una elección fue respetado. ¿Un país más igualitario? Vender sentencias no ayuda. Y el ejército vigilando.
El mundo existe más allá de la política. Otros espacios, otras inquietudes. U otra forma de expresarlas. El siglo XXI, a cada minuto, más inestable. El ballet, fundamental. Espacio de paz. Hablar desde las mujeres: bailar y componer música, narrar artísticamente la realidad de las mexicanas. Revolución Diamantina, de Gabriela Ortiz, con dramaturgia de Cristina Rivera Garza, protesta cargada de sentido, impulsa justicia e igualdad.
Gia Kourlas: “El argumento feminista a favor del ballet, está ahí mismo, en el escenario: es libertad”. Cuando el cuerpo es parte del arte. Revolución diamantina, narra con lenguaje musical, corporal, escenográfico, los muchos obstáculos de las mexicanas para vivir con libertad: el acoso y la inseguridad en el espacio público, la confusión entre el amor romántico y las prácticas de manipulación, las voces de las mujeres desaparecidas, el terrorismo íntimo en las relaciones de pareja y las protestas que claman justicia. Las madres buscadoras, fuente de inspiración.
De las persistentes y profesionales Elisa Carrillo (bailarina) y de Alondra de la Parra (directora de orquesta), a quien su padre le enseñó a no dar ninguna puerta por cerrada, podemos esperar que, aun cuando no enciendan auroras, sigan empujando a jóvenes que cambien el entuerto en el que estamos. Se requiere su talento, su fuerza, su liderazgo.
Sin claridad, el desbarajuste de la CNTE en el espacio público. ¿La llevaron al baile? ¿Es advertencia: “compórtate”? Y fieles a su estilo, con líder mujer, cual debe ser en la época actual, Yenny Pérez, mixe, siguen en lo suyo, la “guerra popular prolongada” donde año tras año brincan las trancas para obtener recursos. ¿Y la educación? En picada en las olvidadas comunidades indígenas.
“¿En qué filtro, en qué vino, en qué tisana/ ahogaremos este viejo enemigo/ paciente como la hormiga?/ destructor y goloso como la cortesana/ ¿en qué filtro? —¿En qué vino?— ¿en qué tisana?/ ¿Podemos iluminar un cielo pantanoso y negro?, Baudelaire.
Apoyemos a Somos México.
