La paz y el feminismo
En Rusia, recordemos 2012, cuando tres jóvenes mujeres se atrevieron a cantar en un templo, una canción contra la campaña electoral de Vladimir Putin, que sonó y resonó por todo el mundo:“Madre de Dios, fuera Putin”.Feministas atrevidas, fueron detenidas y encarceladas.
Hace años, Virginia Woolf, en un excepcional ensayo, Tres guineas, postuló una de las posturas de las mujeres conscientes ante las guerras: “Como mujer, no tengo país. Como mujer no quiero país, como mujer el mundo es mi país". El ensayo es una respuesta reflexionada a un hombre que le pregunta sobre cómo evitar la guerra. “Podemos ayudarle mejor a evitar la guerra no repitiendo sus palabras y siguiendo sus métodos, sino encontrando palabras nuevas y creando nuevos métodos". Denunció el fascismo cotidiano en el que vivimos las mujeres. Y ¿qué otra cosa fueron esas vallas protegiendo al Palacio Nacional del 8M?
Las mujeres de Ucrania también han reclamado la falta de derechos, por ser consideradas como personas de segunda, la invisibilización de sus logros, la negación de reconocimiento. Natalia Kobrynska, escritora nacida en 1855, señaló que: “los socialistas tampoco entenderán las aspiraciones de las mujeres hasta que las propias mujeres aseguren formalmente sus derechos”. Lesya Ukraínka, gran poeta, amante de la libertad: ¡No, no moriré!/ ¡Y para siempre viviré!/ Pues mi corazón alberga aquello/ que ni la muerte ya podrá con ello”. “Es imposible, creedme,/ dominar/ o rehacer/ nuestra pena por el hogar perdido./ El dolor perdurará en los corazones que laten/ marcados por la memoria del miedo”. Lyubov Sirota desde Ucrania, hace saber que “espera sin esperanza”.
En Rusia, recordemos 2012, cuando tres jóvenes mujeres se atrevieron a cantar en un templo, una canción contra la campaña electoral de Vladimir Putin, que sonó y resonó por todo el mundo: “Madre de Dios, fuera Putin”. Feministas atrevidas, fueron detenidas y encarceladas. Integran el grupo Pussy Riot, con 10 artistas y 15 auxiliares. Inspiradas por el Punk y el oi!, afirman: “Lo que tenemos en común es imprudencia, letras con carga política, la importancia del discurso feminista y una imagen femenina no convencional”. En 2015, durante la Copa Mundial de Futbol, lo volvieron a hacer: ¡Fuera Putin!
Los movimientos feministas en Rusia se han organizado para enviar ayuda a las mujeres de Ucrania, especialmente medicamentos y criptomonedas. Las integrantes de Pussy Riot están comprometidas con ello. Se han organizado en redes de resistencia contra la guerra mediante células autónomas y autoorganizadas, debido a la brutal represión contra activistas que se oponen al ataque a Ucrania.
“Despierta como quieras, pero despierta en mí,/ en el frío, en mis silenciosas profundidades./ No te imploraré palabras, pero dame/ una señal de que aún estás vivo./ No por mucho tiempo... sólo un momento de tu tiempo./ Si no un verso, sólo un suspiro, sólo un grito./ Sólo un susurro o sólo una queja./ Sólo el sordo sonar de tus cadenas”. Olga Bergholz, de Rusia.
Ucrania, país en el que habita
(ban) 41,418.717 personas. Poco más de 26 millones eran mujeres (53.7% por ciento). En 2020 nacieron 293.457 niños, pero el número de nacimientos bajó con respecto al año anterior en 5 por ciento. Sus habitantes tienen un bajísimo nivel de vida. ¿Y ahora?
Ucrania, país pobre, en el que la explotación se manifiesta de manera salvaje en prostitución femenina, trata de mujeres e “industria de la subrogación de vientres”. Una tragedia tras otra. “La guerra es violencia, pobreza, desplazamientos forzados, vidas rotas, inseguridad y ausencia de futuro. La guerra es totalmente incompatible con los valores y principios de los movimientos feministas. La guerra agrava la desigualdad de género y hace que los logros en la defensa de los derechos humanos durante las últimas décadas retrocedan”. (Manifiesto feminista ruso). Como dice Chimamanda Adichie: “Todos debiéramos ser feministas”.
La paz no se negocia. Hay que construirla desde la raíz y a lo largo del tiempo. Uno de sus pilares más importantes, la democracia. Defendamos al INE.
