La onda de calor (político)
Y aunque parezca un tanto extraño, México entró de lleno al círculo de países considerados populistas. Dice John Slocum que es “una táctica dentro de un país para movilizar a los votantes contra las élites en nombre del pueblo”. Y la carta de AMLO dice: “Conseguimos poner a nuestros votantes y ciudadanos al centro y desplazar al establishment o régimen predominante”. O: “Va a ser gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
“...en la medida en que ciertamente el Sur global depende económicamente del Norte global, esta dependencia no está causada por defectos de energía, emprendimiento o iniciativa de los pueblos del Sur, del mismo modo en que la supuesta dependencia de las mujeres respecto de los varones no está causada por la ineptitud o pereza de las mismas.
La dependencia del Sur global se produce por una historia violenta de explotación, y por el mantenimiento de un sistema económico que subordina a los pueblos del Sur a los modelos de desarrollo del Norte, a la vez que impide que persigan sus propios objetivos y favorezcan sus propias concepciones de desarrollo.”
Alison Jaggar
Quienes saben de economía política, señalan que el financiamiento a las políticas de apertura comercial ocasionaron el estancamiento de salarios y que no dejaremos de recordar con indignación el rescate a “los pobres banqueros y empresarios” del Fobaproa, por ejemplo. Esto se ha traducido en parte de la explicación del desmoronamiento de los partidos políticos que tuvieron mayor fuerza en las últimas décadas. No olvidemos, además, los escándalos de corrupción de las cúpulas partidarias. De aquí y de allá.
A lo anterior hay que sumarle el apabullante éxito de las redes sociales, en las que la muy vapuleada verdad se ha perdido en un laberinto más inescudriñable que el famosísimo del Minotauro. Y por si faltara algo, no encontramos qué hacer con la migración masiva. Las personas migrantes casi siempre han sido “chivos expiatorios”, pero el discurso contra los mexicanos, en medio del temor al terrorismo, ha propiciado la “tolerancia cero” en el país vecino, con una cauda de tragedias sin cuento.
Dice Slocum, “es del todo plausible que el populismo se propague en parte por efectos miméticos (con representantes políticos de un país aprendiendo del éxito de los llamamientos populistas en otro). Aunque también parece cada vez más claro que el populismo está siendo exportado de forma intencionada; o, más exactamente, que ciertos actores intentan impulsar la fortuna electoral de los partidos populistas de otros países. Al igual que el populismo es promovido activamente a través de las fronteras, los próximos meses y años pueden ser testigos de los esfuerzos transnacionales coordinados para hacerlo retroceder”.
En México, la violencia contra las mujeres y las niñas es cada vez más atroz, tanto por el tsunami neoliberal que olvida sus derechos sociales y económicos y el avance preocupante de fundamentalismos religiosos con agenda contra la igualdad de géneros. Sabemos, además, que el cambio climático afecta mucho más a las mujeres por la histórica vulneración de sus derechos. La globalización económica resulta especialmente devastadora para el Sur del planeta y para el medio ambiente.
Pregunta María José Guerra Palmero “¿Cómo dar más peso político a la presencia marginalizada de las mujeres del Sur, que habitan tanto en el Sur Global como en el Norte debido a la masiva migración, al tiempo que destaquemos la feminización de la fuerza de trabajo multinacional o el que los sectores del cuidado de las personas y la prostitución en el Norte estén a cargo de las mujeres del Sur, de las que una porción creciente está ligada al negocio de la trata para la explotación sexual?”.
Licenciada en pedagogía y especialista en estudios de género
