Entre amigas

Seguro, nadie tocó el tema en las reuniones matutinas de seguridad. Ahí nadie confía en nadie y sólo dan “el parte”, como en cualquier municipio: tres perros muertos, seis borrachos, algunas mujeres alborotadoras… Mucho menos hablarán de la famosa Barredora.

Entrevista de prensa:

Escribo porque yo, un día, adolescente,

me incliné ante un espejo y no había nadie.

¿Se da cuenta? El vacío. Y junto a mí los otros

chorreaban importancia.

Rosario Castellanos

Muy “caballerosos” el visitante y su jefe. Muchas porras en público pero, parece ser que en privado, dicen que el trato fue muy diferente. Ya sabes, un discurso para la tribuna, una realidad dibujada por el ataque a una lancha con 11 personas a bordo. Algo así cómo “sí, como no, coordinación y respeto”, pero… le dan un palazo, le dicen miedosa. La desigualdad en una relación de poder, por un lado, entre México y Estados Unidos, pero por otro, entre mujeres y hombres. Ni modo que ella le responda igual: qué guapo, que fuerte, que valiente, y luego, le dé un palazo: pero, eres un venerable anciano. Imposible.

Le dieron por su lado. Ella, dice, les dio clases de por qué no secuestrar jefes, pues se inicia una guerra. Seguro, el visitante puso cara de what. A los pocos días, desmantelan cárteles de huachicol. Y más cuentos chinos. A pesar de asesinar a quienes cumplieron con el deber de denunciar. Pero, el mero mero, dicen, había avisado años antes que algo raro sucedía en sus oficinas. Iniciaron una investigación en la que quién sabe a dónde dirigieron su lupa. ¿No hay y había un Centro Nacional de Inteligencia? ¿O sólo se dedica a espiar a Lilly Téllez y a Denise Dresser, aunque un secretario ande nervioso y apurado recorriendo oficinas pidiendo auxilio? Explicación no pedida…

Seguro, nadie tocó el tema en las reuniones matutinas de seguridad. Ahí nadie confía en nadie y sólo dan “el parte”, como en cualquier municipio: tres perros muertos, seis borrachos, algunas mujeres alborotadoras… Mucho menos, hablarán de la famosa Barredora. Y luego, en medio del copal y los bastones, las y los protagonistas de la orquesta de acordeones, hincados ante Quetzalcóatl y dejando en astillas el texto constitucional. La república laica ya es de mentiritas. Ni república ni laica. Ramón Ayala, el rey del acordeón los envidiaría. La canción más famosa, “el tropezón” es sólo un anticipo. Para muchas y muchos que sostienen la racionalidad de la ley, apuraron tragos amargos, al ver el espectáculo folklórico y no de Amalia Hernández, sino el de una corte que de suprema ya no tiene nada. Se nos olvida: ¿no crees que la canción del huachicol fue, quizá, de Zambada?

El presupuesto ya está en la Cámara. Para las mujeres, las migajas que han podido arrancarle a los intereses masculinos. Y las mujeres indígenas seguirán siendo alabadas, recordadas, mencionadas, pero sus cuitas y dolores se incrementarán.

¿Siete años de transformación? Quizá, los cientos de miles de familias que viven un dolor indecible pueden decir y con razón, que ellas y ellos la han vivido profundamente y no para bien. Han transformado sus vidas en desolación.

Las madres buscadoras lloran sin consuelo. Diana Murrieta, Opinión 51: “Esa red es, quizá, lo que más teme el poder: mujeres que se niegan a callar, que desafían la narrativa oficial y que, con cada hueso encontrado, prueban que el Estado miente”.

Ella sigue de funámbula, equilibrando cada palabra, medida para seguir las huellas del ¿tlatoani? al tiempo de seguir acatando trumpianas instrucciones, hasta un milímetro antes de desmantelar el movimiento. Me acordé de La favorita del profesor. ¿Hasta cuándo seguirá Rocha Moya simulando y arropado? Hospitales como blancos de guerra y todo parece ir para peor.

Sinaloa muestra que desmantelar cárteles se parece a desmantelar instalaciones nucleares. Un proceso para eliminar estructuras corruptas y además de las medidas tradicionales para ello, tienen que instrumentar medidas especiales dada la peligrosidad de los integrantes y de los competidores de otras mafias dispuestos a suplantarlas. ¿El pez muere por su boca?

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