En el “lugar de los carrizos grandes”
El movimiento Mujer, vida y libertad lucha por la dignidad, por el derecho a la libertad. Logró prohibir que la Policía de la Moral toque a las mujeres. Ellas ya caminan por las calles, sin velo. La ira cambió de forma.
Según Cecilio A. Robelo, ése es el significado de Acapulco. Otros dicen que es el sitio donde se destruyeron los carrizos, y algunos más, que es el lugar de las cañas. Desde 1573, el Galeón de Manila o Nao de China surcaba los mares para traer y llevar desde objetos, sujetos, chismes, ideas, noticias y claro, fake news. Contradictorio, confuso, pero sin duda, ese bello lugar tiene vocación de paraíso.
Azotado por Otis, el castigo no fue suficiente. La indiferencia, sabemos, mata. Eso parecen conjurar las pésimas noticias que llegan del altavoz del Palacio y hasta los gritos y sombrerazos de la ya casi nada honorable Cámara de Diputados. Habrá recursos que la ciudadanía paga al SAT, siempre y cuando quien tiene el poder de distribuirlos, decida si da o no algo para detener el sufrimiento de centenas de miles de personas afectadas. Lo hará sin transparencia y sólo para quienes él considere como merecedores. Grave asunto.
Hay veces que desde lo alto del poder no se miran los agravios y sus consecuencias. En un remoto lugar, Mahsa Amini fue asesinada por la Policía de la Moral. Las mujeres, indignadas, iniciaron un movimiento que, cual Nao de China, ha cruzado océanos y el clamor aún causa estupor, furia y desconcierto contra quienes están del lado equivocado de la historia. Mujer, vida y libertad, ha dejado huella. Gran lección.
Hubo días que, con los pies en la arena, se destruyeron los carrizos, planta de gran importancia ecológica para filtrar y purificar el agua, generar un hábitat ideal para muchas especies de animales y plantas, contribuyendo así, a la biodiversidad de los ecosistemas. Por si eso fuera poco, también el carrizo controla la erosión del suelo. Hubo personas que lo aprovecharon como techo, como cesto, como bastón de apoyo.
En algún momento, un famoso y apesadumbrado Juan construyó el hotel Hornos. Luego, erigió búngalos que atrajeron a las estrellas refulgentes y ni duda, cantaron a Acapulco con toda la pasión de su muy corto amor, a pesar de juramentos por sentirse idolatrada. También contó con su Casablanca, que desde Marruecos, trajo a Humphrey, elegante galán, y a Katherine, mujer independiente y de personalidad enérgica. Tarzán dejó sus lianas y disfrutó un pescado a la talla.
En algún otro momento, Yuco sacó su lanchón y se inició una nueva forma de ganarse la vida, colgado de una hamaca. Juana puso mesas, sillas, sombra y preparó delicioso ceviche Acapulco, que satisfizo a exigentes paladares. Rosa y Pedro vendieron cubetas, palas y pelotas para entretener a chiquillas y chiquillos, colectores de conchitas. La alegría se apoderó de la playa de Caleta y de Pie de la Cuesta, también. Estaban ahí un John y una Naomi arrobados por el sol.
El movimiento Mujer, vida y libertad lucha por la dignidad, por el derecho a la libertad. Logró prohibir que la Policía de la Moral toque a las mujeres. Ellas ya caminan por las calles, sin velo. La ira cambió de forma. Poco a poco derriban el muro del miedo. Se levantan jóvenes sometid@s por el régimen. La libertad es más fuerte. Intentan derrocar un régimen absurdo, dice Ryma Sheermohammadi, conferencista y divulgadora cultural. Nadie lo vio venir.
La investidura presidencial fue el 1º de diciembre de 2018, día que López Obrador juró ante la nación mirar “en todo por el bien y prosperidad de la Unión”, y el motivo para no ir es el temor por los reclamos. Debiera recordar que en el mismo juramento dijo que “si así no lo hiciere, que la Nación me lo demande”. Sabe de su grave falta y que hay razones sobradas para demandarle.
¿Qué sucederá con la paciencia nacional? ¿Será un quiebre como en Irán? ¿Un hasta aquí? Difícil saberlo. La incertidumbre se pasea por las playas del otrora bello puerto de Acapulco. Apoyemos la reconstrucción de la bellísima perla del Pacífico .
