¿Cómo pedir continuidad?
Qué gusto que Rosario ya libró las acusaciones, gracias a su fortaleza, a su honestidad y a su perseverancia, así como por el cariño y apoyo de Mariana y de muchas amigas y algunos amigos, incluido su hermano. Su resiliencia es ejemplar, al igual que su alegría.
Ya sabemos que Rosario vivió en una cárcel por venganza. También, que el señor Garduño es responsable de la muerte de migrantes, pero le han dado carta de impunidad, con sueldo y prestaciones incluidas. Ya sabemos que el feminicidio en la CDMX es cada día más aterrador.
El pecho que no es bodega tiene algo que ver con estos ejemplos, que, si bien no son más que tres, indican claramente que, además de incompetente, cínico y sí, machista empedernido, el señor se da baños de pureza y de integridad moral. A esta serie de atropellos, Claudia le quiere poner un segundo piso, el mañanero alegre dice que estamos felices, y los dos mienten e intentan confundir.
Ahora, con la prisión oficiosa ampliada a más delitos, muchas más personas vivirán el infierno que ha recorrido Rosario por no hincarse y acatar órdenes, como sí lo hizo el cobarde y hampón de Zebadúa. Las y los migrantes seguirán viviendo en ese otro infierno que hoy es México para todas y todos ellos.
De los feminicidios, ya no hay palabras para señalar que las políticas públicas que se han intentado para proteger a las mujeres y a las niñas no han funcionado, especialmente por las estructuras reforzadas y blindadas de machismo desde nuestro expropiado Palacio Nacional. Habría que educar de manera diferente a aquellos hombres, a quienes nadie puso límites a caprichos y berrinches, a sus burlas y aires de superioridad. Bien dicen que ese tipo de fulanos son una amenaza contra las mujeres. Y son tóxicos.
Con ese nuevo invento de amnistía otorgado a quien presida el Ejecutivo del país, podemos suponer que el primer beneficiado será él mismo, seguido de sus hijos y luego, la caterva larga de cómplices que atraviesan con sus arbitrariedades, ignorancia y cinismo, el territorio nacional. Como el impune Garduño.
Qué gusto que Rosario ya libró las acusaciones, gracias a su fortaleza, a su honestidad y a su perseverancia, así como por el cariño y apoyo de Mariana y de muchas amigas y algunos amigos, incluido su hermano. Su resiliencia es ejemplar, al igual que su alegría.
Qué grave que el señor impune siga cobrando de nuestros impuestos, al tiempo que se continúe torturando y asesinando a migrantes, por incompetencia y por un vergonzoso acuerdo con Estados Unidos que en nada beneficia a México, pero sí, a quien preside el Ejecutivo.
Qué lamentable que la candidata oficial del retorno al peor pasado del país, la señora Claudia, sea, como le dijeron, la dama de hielo, porque las niñas y las mujeres seguirán viviendo con terror si ella llega a ganar. Trastocar y maquillar cifras, mentir, sólo auguran lo peor para nosotras.
Seguiremos apoyando a la Suprema Corte de Justicia y a su muy valiente y brillante presidenta, Norma Piña. Esa mujer que sí nos representa a muchas. En el INE, apoyemos a las y los consejeros que siguen dando la batalla por preservar el acatar las reglas, leyes vigentes. Con el Inai, sabemos que nada podemos hacer ante la ignominia y complicidad de los y las levantadedos del Senado, pero ya es una institución que muchas y muchos ciudadanos reconocen. Esperemos que lleguen buenas noticias este 2 de junio.
Hay quien piensa que hay que seguir gobernando como lo han hecho los hombres. Eso ¿resuelve el autoritarismo que les ha caracterizado? La “cabeza fría”, la disciplina, la arrogancia; es decir, la no empatía, la incapacidad para entender el dolor, ¿ayuda a tomar mejores decisiones? No lo hemos visto. Desde los feminicidios, hasta las madres buscadoras, desde Javier Sicilia hasta la familia LeBarón, y miles de ejemplos más, acreditan que esa forma de actuar no resuelve y sí agravia.
Marchemos el 19 de mayo en defensa del Poder Judicial.
