Ante algunas realidades
Dilucidar si el monstruo patriarcal está herido no sirve de mucho. Lo importante es tener clara conciencia del peligro de retrocesos que apenas hace unos meses parecían impensables y hoy se convierten en claras amenazas para el goce de libertades para las mujeres.
Hay quienes despuntan por su optimismo y afirman sin rubor que “el patriarcado se encuentra herido y gimiendo y cual animal acorralado es más peligroso que nunca". ¿Será por eso el tremendo revés a los derechos de las mujeres en el país vecino? Y si es verdad, como afirman, que cuando allá estornudan, aquí nos da pulmonía, ¿qué nos espera?
La historia completa, sólo si en ella se incluye la mirada de las mujeres, nos demuestra que, ante cada avance importante para dejar la sumisión femenina en el despeñadero de los absurdos machistas, estos especímenes encuentran la manera de distorsionar nuevamente la vida serena de las mujeres. Pero, mirando con cuidado esa misma historia, hay que apuntar que nunca hubo tantísimas mujeres con educación, tantísimas (aunque aún no son números satisfactorios) dedicadas a la investigación científica y legiones de jovencitas abrazando las tesis feministas, entre otras muchas ventajas actuales.
Dilucidar si el monstruo patriarcal está herido no sirve de mucho. Lo importante es tener clara conciencia del peligro de retrocesos que apenas hace unos meses parecían impensables y hoy se convierten en claras amenazas para el goce de libertades para las mujeres. Urge, como siempre, informar, difundir, explicar, analizar y, especialmente, presentar un frente unido que evite que aquí vuelvan a las andadas. ¡A legislar en los estados que aún no lo han hecho!
Sabemos, además, que esta injusta decisión, igual que muchas otras (como la inflación, por ejemplo), sólo afecta a las mujeres más jóvenes, y/o que viven en condiciones de precariedad y en entornos poco saludables. No olvidemos que muchas veces ése es el principio de una batalla cruenta entre cobardes amparados por poderes públicos y muchachas que desean sólo tomar decisiones en su vida (caso Yrma Lydya Gamboa).
Sobre la marcha del orgullo LGBTQ+ y la participación de funcionarias y funcionarios públicos hay que remarcar la enorme desigualdad con respecto a las que organizamos las feministas. No hubo vallas metálicas, batallones Olimpia, amenazas de terror y de violencia, en fin, hasta parece que, en la escala de valores jerárquicos de estas funcionarias y funcionarios, el escalón más bajo es el que ocupan las “mujeres”.
Enoé Uranga, exdiputada, afirmó que “quitaría la L”, porque las lesbianas “no pintaron” en esta marcha, que en cifras: “En 2020, se reportaron 78 homicidios de personas por su orientación sexual o identidad de género en México. Los asesinatos de las mujeres trans fueron la cifra más elevada con 43 transfeminicidios, es decir, 55% del total de los casos. https://es.statista.com/estadisticas/1203484/numero-homicidios-perrsonas...
“Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la expectativa de vida de las personas transgénero en el país es de 35 años. México es el segundo país de América, con más crímenes contra personas trans”. Una tragedia, y sólo por ser como quieren ser.
https://elpais.com/mexico/2022-04-01/radiografia-de-la-transfobia-en-mex...
Lo personal es político, lema orgullosamente feminista, clarificador de los límites del Estado. No puede ni debe interferir en las decisiones, sentimientos, pensamientos de las personas. Ante estas terribles realidades, sigamos aprendiendo a ser humanas, a sanar heridas y luchemos porque estas manifestaciones de discriminación desaparezcan.
Urge poner en marcha el Sistema Nacional de Cuidados para recuperar esos saberes de antaño, cuando las madres cantaban canciones de cuna, los padres contaban cuentos de aparecidos, las abuelas eran arcones de sabiduría. Tiempos que nunca existieron, pero hace bien pensar en que la humanidad alguna vez fue ingenua
