Amparo. Ceci
Recuerda, “usted dijo: vamos a encontrarlos. No sabe lo que significa para una madre que busca a sus hijos que el hombre más poderoso de México le prometa eso”. Increíble que no recuerde sus palabras. Quien nunca da argumentos y acusa sin pruebas, salió con su domingo siete: es del bloque conservador.
Amparo Casar, valiente y sensata. De mirada recta, no oculta emociones. Abierta sonrisa con ansias de libertad. Busca verdades enredadas en papeles burocráticos, notas periodísticas, informes y reportes. Incansable para señalar desatinos, para argumentar con la fuerza de la razón. Evidenciar las flaquezas humanas de políticos y políticas que intentan borrar con suerte diversa, su titubeante andar en el quehacer público.
Su penetrante mirada descubre inconsistencias. Su recia voz y su certera pluma denuncian falsedades. Mente inquisidora que persigue el ideal de transparencia. No se dobla ante los retos, tiene la fortaleza que le da el cariño de amigas y amigos. No busca el aplauso, sino el contraste de ideas y con su empatía hacia el dolor y la alegría gana la consideración de quien se acerca a ella. Convivir con María Amparo es alentador.
Hay dichos atinados: si te choca, te checa. Parece que algo así pasó con Los puntos sobre las íes. La respuesta, brutal, manifiesta múltiples incapacidades. A dialogar, a argumentar en contrario con pruebas, a serenarse y autocontrolar su ira. A tratar con dignidad a los demás. Por supuesto, ética no aparece en el breve diccionario del furibundo.
Sólo las madres (muchas) saben del vínculo poderoso que se forja entre su mirada y la del bebé recién nacido. Un pacto sin palabras, un aliento vital que nos acompañará siempre, un estremecimiento interior que nos cambia el sentido de la vida. Entender eso es abrazar a Ceci Flores, compartir su búsqueda, alentar sus ansias. Las de ella y de miles de mexicanas con el mismo afán: encontrar a sus hijas, hijos, a su entrañable sentido de vida.
Recuerda, “usted dijo: vamos a encontrarlos. No sabe lo que significa para una madre que busca a sus hijos que el hombre más poderoso de México le prometa eso”. Increíble que no recuerde sus palabras. Quien nunca da argumentos y acusa sin pruebas, salió con su domingo siete: es del bloque conservador. Habría que decirle que ese bloque crece a cada segundo.
Como dicen, el león cree que todos son de su condición, y la acusó de traficar con el dolor. Cuánta barbaridad inspira el rencor y la impotencia. Hay cuestiones de vida o muerte y ésta es una de ellas. Las cifras de personas desaparecidas van en aumento y escondiendo datos no resuelve ni el daño ni la impunidad.
Ceci Flores carga tanto dolor que casi se ve. Su figura cansada, sus ojos tristes, la potente templanza de su voz. ¿Cómo entender la crueldad y la pedagogía del desprecio que cada mañana inunda el salón del Palacio, expropiado por ansias de grandeza de un hombre que se inspira en la cobardía?
Frases de Sor Juana, en desorden y parafraseadas: cuando —como tirano al fin, cobarde, (…) bien que hacer alarde intentó de su fuerza… Recordando al inolvidable Monsiváis, hay que llamar a las hermanitas Nostalgia, Olvido y Amnesia, para que le aclaren el desvarío y la falta de cumplimiento a su palabra.
Ceci evoca a Miguel Hernández: “No hay extensión más grande que mi herida/ lloro mi desventura y sus conjuntos/ y siento más tu muerte que mi vida”. María Amparo, quizá lo ignore, ha seguido a Rosa Luxemburgo: “Lo más revolucionario que una persona puede hacer es decir siempre en voz alta lo que realmente está ocurriendo”. Y lo escribió para la posteridad.
Hay párrafos sugestivos. Estobeo: “Entre las cosas existentes, unas son bienes, otras males y otras indiferentes. Bienes son cosas de este tipo: prudencia, templanza, justicia, valentía y todo lo que es virtud y participa de ella. Males, en cambio, son cosas de este tipo: imprudencia, intemperancia, injusticia, cobardía y todo lo que es vicio o participa de él. Indiferentes, por su parte, son cosas de esta índole: vida-muerte, reputación-falta de reputación, placer-dolor, riqueza-pobreza, salud-enfermedad y lo similar a esto”.
