Los mecanismos para el adelanto de las mujeres
La creación de mecanismos institucionales en el plano nacional para el adelanto de la mujer ha fortalecido sustancialmente la capacidad de los Estados para lograr los objetivos de la Plataforma de Acción aprobada por la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada ...
La creación de mecanismos institucionales en el plano nacional para el adelanto de la mujer ha fortalecido sustancialmente la capacidad de los Estados para lograr los objetivos de la Plataforma de Acción aprobada por la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín en 1995. Desde entonces, casi las tres cuartas partes de todos los Estados han establecido alguna forma de mecanismo nacional para el adelanto de las mujeres.
Estos mecanismos son estructuras organizativas de diferentes dimensiones, de gran importancia para lograr la institucionalización de la perspectiva de género; es decir, su trabajo se concentra en hacer realidad la igualdad en derechos para mujeres y hombres.
Uno de estos mecanismos es la Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género del Instituto Politécnico Nacional, que a pesar de su corta existencia y pequeño tamaño, ha sido grande en impulsar ideas efectivas para modificar eso que llamamos “cultura”, que en materia de género no son más que prejuicios y estereotipos que dañan fuertemente la integridad y la dignidad de mexicanas y mexicanos.
Brillante idea fue la creación del material didáctico llamado Violentómetro, que rápidamente fue adoptado por muchas instituciones nacionales e internacionales, para mostrar que conductas “normales” son, simple y llanamente, violencia.
Además, el IPN fue la primera institución educativa de nivel superior en México en implementar la licencia por paternidad por nacimiento y/o adopción como un derecho de los trabajadores politécnicos, pero del que pueden gozar previo a un taller de capacitación llamado Paternidad-Es.
Este requisito intenta convertir la licencia en una importante herramienta para sensibilizar a los padres de su muy importante papel en la vida de sus hijas e hijos, desarrollando una relación de respeto, disfrute y acompañamiento a la vida de las y los pequeños.
Con este taller y los 15 días hábiles de licencia, esperamos poder ir diciendo adiós a la muy tradicional “paternidad ausente”, y la experiencia mundial documentada demuestra que el equilibrio y la salud emocional de quienes han tenido el apoyo paterno y materno son personas que desarrollan de mejor manera tanto sus capacidades mentales como sus habilidades sociales.
Entender a las familias como grupos humanos que deben ser la base del ejercicio de derechos, que se modifican con la llegada o salida de cada una/o de sus integrantes y cuidar en todo momento del equilibrio emocional, son las primeras puntadas para tener un tejido social fuerte y solidario.
Las instituciones de educación superior son responsables de formar ciudadanas y ciudadanos comprometidos con la democracia. Por eso, estos ejemplos proporcionan ideas para que la igualdad de derechos se instale en nuestra sociedad, ya no sólo en la ley, sino en el trato, las oportunidades y los resultados. Es decir, lograr la igualdad sustantiva entre los géneros.
La educación, basada en relaciones de respeto, en el diálogo y la tolerancia, han sido prioridad en el IPN. El Violentómetro y la licencia por paternidad, previo taller de capacitación, son botones de muestra de esta preocupación por hacer de las y los integrantes de la comunidad politécnica, ciudadanas y ciudadanos comprometidos con la democracia mexicana.
*Licenciada en pedagogía
y especialista en estudios de género
