Dos o tres de las frases de Lara Tacoronte bastarían para que la presidenta Sheinbaum se disculpara con ella, su familia y la sociedad española por el asesinato a puñaladas de Claudia, su hermana, el sábado en el centro de Cuautla, otra vez en el oriente de Morelos.
Las frases del video de Lara pueden tomarse al azar. Dijo la joven en ese mensaje estrujante: “Mi hermana no es que quisiera decir, ‘quiero irme a México’, y a esa zona en concreto. No. Ella solicitó el intercambio y a ella le asignaron ese sitio. ¿Cómo vas a mandar a una mujer a ese sitio en donde, hace dos semanas, han matado a dos chicas? Todo el mundo sabe que, si vas a México, te estás jugando la vida. Y aun así mi hermana quiso ir porque le dijeron que no le iba a pasar nada. ¿Qué pasa en México? Esas cosas pasan todos los días y la gente lo tiene súper normalizado”.
Claudia, de 21 años, granadina, confió en el país y en la Universidad de Morelos para hacer unas prácticas académicas. Su homicidio —por un supuesto intento de asalto— es una atrocidad. Una vergüenza.
A juzgar por los reportes y opiniones en los noticieros que pude seguir ayer desde Madrid, hay una indignación creciente entre los españoles. Por eso, sin importar que sean los días de la Independencia, sería de justicia y de buena entraña ofrecerles una disculpa. Porque una mujer asesinada es suficiente. Y porque “todo el mundo sabe que, si vas a México, te estás jugando la vida”.
