“Es un placer patear culos zurdos”

La patanería de Javier Milei es abrumante. Su génesis es el insulto, el escupitajo. Vino a Madrid a agredir al presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez. Desde una presunta superioridad ética, lo etiquetó ayer de impresentable dictador.

Me pregunto si, después de siete años de sanchismo, Argentina puede equipararse con España en libertades individuales y colectivas; en garantías jurídicas y en calidad de vida; si la calle, la oficina, la escuela, el hospital argentino son mejores que los españoles. Pero comprendo que no es tiempo de sutilezas. En 40 días habrá elecciones en España y Milei vino a hacer la talacha. Llamó a Sánchez “delincuente, ladrón, estúpido, incompetente”. Pidió sacar a patadas a los socialistas del siglo XXI, a los zurdos de mierda. Todo un despliegue postabernario.

Sánchez y los suyos aprovecharon para zamparle un video que apuntaba a convertirse en un gran éxito en las plataformas digitales: si subir las pensiones y el salario mínimo, defender el derecho a abortar, oponerse a la guerra es ser zurdo, yo soy zurdo.

El 4 y 5 de noviembre, por lo demás, Madrid será sede de la Cumbre Iberoamericana, evento que no parece entusiasmar a nadie por aquí. No veo qué ganaría la presidente Sheinbaum asistiendo en esta intemperie. Ni siquiera si el sanchismo le pidiera el favor de apersonarse en el papel de la antiMilei, quien ayer gritó también: “Es un placer patear culos zurdos”.