El cobarde senador Luis Fernando Salazar

La escuela de intimidación a los periodistas impulsada por López Obrador ha dejado, por lo visto, una recua de imitadores. La mayoría, con nulo talento, como el senador Luis Fernando Salazar.

Si agredir verbal y simbólicamente a periodistas no tiene consecuencias, ¿por qué no habría de surgir una sarta de personajes medianos desesperados por hacerse de un nombre a partir del insulto y la amenaza?

No entro al fondo del asunto —la información de Enrique AcevedoN+ sobre un expediente abierto en Estados Unidos a la senadora bajacaliforniana Julieta Ramírez—.

Me concentro en el mensaje difundido en X por Luis Fernando Salazar, en el que amenaza a Enrique Acevedo por difundir la nota. Con redacción y ortografía vergonzantes, no propias de alguien que presume ser egresado de la Ibero y de una universidad de Washington, el senador morenista escribió: “Vamos a ir tras de ti por vulgar mentiroso”.

Después, quizá consciente de la estupidez que acababa de producir, borró el texto, intentó desaparecerlo. Acobardado, Salazar dijo ayer que su texto se había malinterpretado. ¡Qué se malinterpretó!

Un senador de la República —un hombre del poder— amenazó a un periodista. Ocurrió en el México peligroso y violento de 2026. Queda registrado.