Pasos hacia una rendición pactada del narco

De las miles de palabras escritas por Sean Penn para la revista Rolling Stone sobre su encuentro con Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, sólo una línea vale la pena: “Si yo desaparezco, no va a pasar nada en el negocio del narcotráfico... cada vez hay más gente y ésta compra y compra”.

Un mentiroso compulsivo que jura amor por su madrecita y por la santidad de la vida familiar, pero que ha sido responsable directo de la destrucción de miles de familias por una vez dice una verdad sencilla: el tráfico de drogas existe porque hay una demanda creciente y si se destruye una ruta, un eslabón o incluso al “mayor proveedor de drogas del mundo”, como se describió a sí mismo en un alarde típico de acomplejado, más temprano que tarde las rutas y los proveedores estarán de pie nuevamente. El resto del relato de Penn apenas si tiene valor anecdótico.

La recaptura del Chapo Guzmán y el cambio de paradigma con relación a la mariguana acelerado por la sentencia de la Suprema Corte de Justicia en el amparo 237-2014, permiten volver a plantear la necesidad de abandonar el enfoque prohibicionista por la simple y sencilla razón de que no funciona y de sus altísimos costos sociales. Es muy probable que pronto pueda haber jurisprudencia respecto al uso recreativo de la mariguana, pues se acumulan amparos semejantes a los solicitados por la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante, SMART. Por otra parte, iniciativas como la del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, respecto al uso medicinal de la cannabis, van en la misma dirección: relajar —aumentando las dosis portadas, por ejemplo— hasta legalizar el consumo de la mariguana ya sea para usos medicinales o incluso  recreativos.

Esos cambios en México en combinación con la ola legalizadora de la producción, venta y consumo de la mariguana en Estados Unidos pueden lograr que el negocio del tráfico de mariguana represente una importante pérdida de ingresos para las organizaciones criminales, pues el comercio de esta sustancia sigue constituyendo la principal fuente de ventas para los cárteles mexicanos en Estados Unidos.

La siguiente fuente de ingresos derivada de cultivos en México es el tráfico de goma de opio y sus derivados, como la heroína. Tanto en Sinaloa como en Guerrero, el cultivo de amapola y la extracción de la goma de opio, se remontan por lo menos a la Segunda Guerra Mundial

Son ya tres generaciones de campesinos que siembran y cosechan amapola, los más en condiciones de semiesclavitud hacia el crimen organizado. Una solución que tome en cuenta esta “tradición” puede ser la legalización de la siembra de amapola y de la extracción de goma de opio para la fabricación de opiáceos con fines medicinales. Además, de proveer un ingreso legal para los campesinos, esta iniciativa traerá inversión farmacéutica y, con los incentivos adecuados, fortalecerá la investigación científica en el área del control del dolor. La Organización Mundial de la Salud ya ha señalado la escasez de analgésicos derivados del opio, como la morfina, para el control del dolor en pacientes terminales en los países de ingresos bajos o medios. 94 por ciento de la morfina es consumida por el 15 por ciento de la población mundial, la que habita en los países ricos. Hay un mercado regional al que México puede abastecer en forma legal, igual que lo hacen los más de 20 países que tienen siembra legal de amapola.

La captura de Guzmán Loera y su posible extradición a Estados Unidos plantean una buena  oportunidad para explorar la idea de una rendición pactada de algunos o varios de los grupos de delincuentes. Para acercar una salida como la rendición pactada, la actividad delincuencial debe percibirse como cada vez más riesgosa, difícil y con menor recompensa económica. La promesa de la protección del Estado para la familia del delincuente, incluyendo educación para sus hijos y la alternativa de reinserción social para asociados menores son todos elementos que pueden facilitar el abandono de la carrera criminal, si al mismo tiempo la perspectiva de terminar en una celda norteamericana es cada vez más cercana y real. Labores de reconciliación y fin a la impunidad en regiones con largas historias de violación de derechos humanos por parte de las fuerzas armadas desde la época de la guerra sucia son también imprescindibles para alcanzar una difícil pero no imposible paz duradera. Nos encontramos en Twitter: @ceciliasotog.

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