¿Cuál es el impacto de la cancelación de las NOM?
Los expertos hemos afirmado que las NOM que se pretenden cancelar distan de ser obsoletas, porque atienden relevantes problemas de salud pública que afectan a nuestro país. De hecho, son documentos que también sirven de base para la programación presupuestal en la toma de decisiones de los servicios estatales de salud y del IMSS Bienestar.
Las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) son regulaciones técnicas, de observancia obligatoria, expedidas por las dependencias competentes, que tienen como finalidad establecer las características que deben reunir los procesos o servicios cuando éstos puedan constituir un riesgo para la seguridad de las personas o dañar la salud humana; así como aquellas relativas a terminología y las que se refieran a su cumplimiento y aplicación. Las NOM deben ser revisadas cada cinco años a partir de su entrada en vigor según la ley, y para cancelarlas debe mediar un diagnóstico con las explicaciones de por qué ya no tienen vigencia.
Hace unos días, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud y presidente del Comité Consultivo Nacional de Normalización de Salud Pública, publicó en el Diario Oficial de la Federación un aviso de la cancelación de cinco Normas Oficiales Mexicanas en salud, por considerarlas obsoletas.
Se trata de las NOM para el control de zoonosis relativa a perros y gatos, para el control de las enfermedades por deficiencia de yodo, y para el control de la intoxicación por picadura de alacrán.
También las NOM para la vigilancia epidemiológica y control de la leptospirosis en el humano. Nada más lejos de eso, por ejemplo, sólo en el año 2021, se registraron 258 mil 398 intoxicaciones y accidentes por la picadura de alacrán.
Los expertos hemos afirmado que las NOM que se pretenden cancelar distan de ser obsoletas, porque atienden relevantes problemas de salud pública que afectan a nuestro país. De hecho, son documentos que también sirven de base para la programación presupuestal en la toma de decisiones de los servicios estatales de salud y del IMSS Bienestar. Y para elaborarlas se han invertido horas de trabajo y evidencia científica sobre diversos temas de salud pública de interés nacional. Fueron elaboradas por expertos e instituciones académicas y científicas, que seguramente no recibieron un pago por ello.
Un segundo grupo de NOM que se pretende cancelar es el que aborda temas como el sobrepeso y la obesidad, la diabetes mellitus, la hipertensión arterial sistémica, las dislipidemias y la orientación alimentaria, que son primera y segunda causa de muerte entre los mexicanos. Un tercer grupo de NOM es el que se refiere a diferentes tipos de cáncer: de próstata, de cáncer cérvico uterino y de mama. Por otra parte, las tumores malignos o cánceres conforman un grupo sumamente complejo para la salud a nivel mundial y, en México, se relacionan con aproximadamente 10 por ciento de las defunciones totales en 2023.
Los mexicanos requerimos de un marco regulatorio que permita un mínimo de calidad y seguridad cuando nos convertimos en pacientes. Tener derecho a la salud no equivale a tener acceso a ella, se requieren servicios integrales de salud, oportunos y de calidad.
