Los nuevos modelos que amenazan a las agencias de viajes

Con el desarrollo del mundo digital y la aparición de las agencias de viajes por internet (OTA, en inglés), parecía el fin de la historia de las agencias de viajes físicas, pero no sucedió así.

Las que siguen teniendo un éxito son las que se han especializado en nichos; como las que son las mejores en los viajes de lujo o en los viajes deportivos o en regiones con alto grado de dificultad como África.

Esas mismas agencias siguen teniendo limitantes y al operar con capitales relativamente pequeños y plataformas tecnológicas de fácil acceso, no ofrecen barreras de entrada.

En los últimos años se han visto nacer varios modelos disruptivos, que se están convirtiendo en otra amenaza para esas agencias que se han mantenido en el mercado.

Siempre será más fácil concebir un modelo que llevarlo a la práctica y en México llegó Pangea, la tienda de viajes que fundó el catalán David Hernández.

Su propuesta es mezclar lo físico con lo digital en una tienda, algo parecido a lo que hizo Steve Jobs cuando abrió aquella megatienda frente a una esquina de Central Park en Manhattan.

Muchos dijeron que Jobs estaba mal de la cabeza, pero la tienda sigue haciendo buenos negocios en uno de los espacios físicos más caros del mundo.

En lugar de ir a un changarro poco atractivo, Pangea en Polanco es agradable y puedes ir a tomarte un café con un especialista, según la teoría.

Mi experiencia fue distinta, pues el agente que me atendió desconocía el producto que le estaba solicitando y se dedicó a leer un folleto, desde una pantalla de computadora.

Quizá cambie la experiencia haciendo una cita con tiempo, pero me quedó claro que es difícil formar un equipo de especialistas de viajes, capaces de conocer a fondo los productos, de aprovechar al máximo las herramientas tecnológicas por más poderosas que sean y de enamorar con su relato al cliente.

A eso aspira Pangea y en España, tanto en Barcelona como en Madrid ha sacudido a otras agencias de grandes nombres que han hecho un poco por cambiar.

La otra pregunta es si en una ciudad de tránsito caótico como es la CDMX, los viajeros estarán dispuestos a recorrer largas distancias por irse a tomar un café a una tienda de viajes.

En Estados Unidos nació el modelo de Fora, que le está pagando una comisión en línea a todo aquél que desee dedicarse a vender sus paquetes y experiencias.

Ni qué decir de King Fisher, que se ha enfocado a organizarle sus viajes a los verdaderamente ricos de Estados Unidos y que por entrar a la lista de 100 clientes que atiende, les cobra cien mil dólares antes de ponerse a trabajar para ellos.

Hay cola de los que quieren acceder y esta empresa está haciendo dinero, consiguiendo viajes y experiencias a los que muy pocos tienen acceso.

Hoy existe una nueva ola de ideas y creatividad en torno a las agencias de viajes, mientras que muchas mexicanas siguen dormidas en sus laureles pensando nuevamente que estarán allí para siempre.

DIVISADERO

Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro en la mañanera de ayer que respalda el aumento 150 pesos al DNR y que no habrá recursos etiquetados para promoción, lo cual altera desde ahora la viabilidad futura de los destinos más emproblemados y de las empresas turísticas más débiles.