Un “día imperfecto” que genera sentimientos encontrados

Dicen que con Royal Caribbean naviera a la que el gobierno mexicano le canceló hace 10 días su proyecto Perfect Day en Mahahual, con lo que se volvió un “día imperfecto”, aplica una famosa definición de “sentimientos encontrados”.

Ésa que la describe como “tu suegra a bordo de tu Mercedes-Benz nuevecito a 200 km/h y derecho a un barranco”.

La broma viene al caso, porque las compañías de cruceros observan, por una parte, que el gobierno mexicano faltó a su palabra y no está cumpliendo sus compromisos con esa empresa, aunque por la otra, le quita punch a un competidor.

No es un secreto, por ejemplo, que una de las razones por las que está creciendo la llegada de cruceros a Progreso, Yucatán, es porque los competidores de Royal Caribbean están incluyendo ese puerto en sus rutas por el Caribe antes de seguir a Cozumel, para ya no ir a Mahahual.

Cuando el parque acuático fuera terminado, Royal Caribbean privilegiaría la entrada a sus cruceristas, así es que, antes de tener que tocar y esperar a que les abrieran la puerta, varias compañías optaron por irse a Progreso.

De hecho, ahora están analizando las opciones para mejorar la experiencia de la llegada para los pasajeros de los barcos, pues hoy tienen que caminar por un largo muelle para llegar a una terminal poco atractiva y con malos servicios.

Seguramente, Darío Flota, actual secretario de Turismo de Yucatán, algo hará con las navieras para mejorar la experiencia del puerto.

Lo que también es visto como un agravio por parte de las compañías de cruceros, es que la Secretaría de Marina haya decidido volver a Loreto puerto de altura, nada más para que el gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, haya convencido a la presidenta Claudia Sheinbaum para que diera marcha atrás.

A unas 160 millas náuticas, un día o una noche navegación desde La Paz, no es que se esperara un boom en la llegada de cruceros a Loreto, pero también las navieras advierten un cambio en las reglas del juego.

En este contexto, el próximo 25 de agosto vendrá a la Ciudad de México un grupo de directivos de la Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe (FCCA, por sus siglas en inglés), que comanda Michelle Paige, para reunirse con las autoridades mexicanas en una agenda que apenas se está armando.

Lo significativo es que no vienen a quejarse por Mahahual ni tampoco por Loreto; sino para darle seguimiento al acuerdo en el que se comprometieron a aumentar la proveeduría mexicana en sus barcos, la venta de artesanías y también para que contrataran más mexicanos en su tripulación.

Una visita de buena voluntad, que parece confirmar el hecho de que como gremio no tienen la intención de salir a defender a Royal Caribbean.

Además de la naviera los grandes perjudicados están siendo México en general y los habitantes del sur de Quintana Roo y del norte de Baja California Sur en particular. 

México sigue creciendo la percepción de que es un país donde se complica hacer negocios por falta de certidumbre jurídica.

En el norte de Quintana Roo, porque seguramente el muelle de cruceros seguirá funcionando, pero sin haber generado ni las inversiones ni los empleos ni los flujos de viajeros previstos.

Mientras que Loreto seguirá siendo ese bellísimo destino tan poco visitado por falta de conectividad y de infraestructura.