La educación en Latinoamérica
Buceamos en detalles con el fin de cotejarlo con otros que tengan características similares.
La duda es la partera del conocimiento, provoca curiosidad, deseos de conocer más, de encontrar qué hay detrás de lo aparente. Esa consigna induce a crear conocimientos. Mas los hallazgos de la investigación se legitiman cuando se difunden, se publican en artículos y libros o se propagan en conferencias y encuentros de investigadores y, en ocasiones, invaden a la plaza pública.
Para quienes nos dedicamos a la investigación en educación y consideramos que hacer comparaciones es
una forma de enriquecer el conocimiento, no nos conformamos con describir o analizar un asunto. Buceamos en detalles con el fin de cotejarlo con otros que tengan características similares, historias parecidas, compartan perspectivas filosóficas o presenten cierto sello distintivo. También ofrecemos interpretaciones de lo que observamos.
Doy la bienvenida al libro de Patricia Ducoing Watty, Sistemas educativos latinoamericanos (México: @Schola, Facultad de Filosofía y Letras-Universidad Nacional Autónoma de México, 2021). En este libro Ducoing mapea (es la metáfora que utiliza) conceptos, origen histórico, perspectivas filosóficas y estructuras de gobierno y funcionamiento actual de nueve sistemas educativos de América Latina. La Ilustración —también conocida como edad de la razón— sembró la semilla que invadió el mapa europeo a finales del siglo XVII y tuvo su apogeo en el siglo XVIII. Justo cuando los imperios español y portugués lucían su poderío con base en sus colonias de América y África.
Tras los movimientos de independencia, en los países de América Latina hubo competencia por la escuela y la filosofía de la enseñanza. Los liberales deseaban trocar la instrucción religiosa y finiquitar el predominio de la Iglesia católica sobre la conciencia de los infantes; eran verdaderas batallas por el alma. Buena parte de las ideas de los liberales provenían del viejo mundo, eran doctrinas y símbolos que los ilustrados habían impulsado. El Reglamento General de Instrucción que promulgó Valentín Gómez Farías en México y que Ducoing reseña con filo, es un ejemplo de adaptación de la Ilustración.
El libro va más allá del siglo XIX, no se queda en la recensión del pensamiento decimonónico. En el presente, Ducoing analiza la influencia creciente de organismos intergubernamentales que persiguen afanes de homogeneización de las premisas filosóficas, el tipo de valores que las escuelas reproducen y estructuras de gobierno similares. No se trata de una cultura mundial que surja de las naciones ni un afán legítimo; es producto del dominio —y de prestigio para algunos— de instituciones globales.
El libro de Patricia Ducoing ofrece mucho más de lo que aquí referí; contiene argumentos complejos, información detallada, reseñas de debates, casos de éxito —la escuela lancasteriana, por ejemplo— y discusiones etimológicas, filosóficas y teóricas de alto vuelo. Estoy convencido, será lectura obligada para quienes nos dedicamos a la educación comparada.
