El Colegio Nacional recibe a Claudio Lomnitz

Lomnitz ocupa la cátedra que poseíaLeón Portilla

El Colegio Nacional es una institución señera. A sugerencia de Antonio Caso, el presidente Manuel Ávila Camacho decretó su institución en abril y el entonces secretario de Educación Pública, Octavio Véjar Vázquez, lo inauguró el 15 de mayo de 1943, fecha de símbolo relevante para la educación mexicana, el Día del Maestro.

Como muchas otras instituciones educativas, la inspiración llegó de Francia, es la versión mexicana de El Colegio de Francia. No se llamó de México porque el nombre ya lo había tomado el Colegio de México, fundado unos años antes por refugiados españoles y mexicanos notables.

El Colegio Nacional reúne en su seno a la élite de la ciencia, la cultura, las artes y las humanidades. Su catálogo de publicaciones es impresionante. En los discursos de ingreso hay verdaderas joyas, recuerdo Palabras iniciales de Carlos Fuentes; Hacia el centenario de la Constitución de Javier García Diego —pero me gustó más su introducción a La cartilla moral de Alfonso Reyes—. También, aunque no es de mi campo, me agradó la pieza de Julia Carabias sobre Sustentabilidad ambiental y bienestar social. Sus integrantes ofrecen cátedras abiertas.

Tengo pendiente de leer el discurso —no está disponible en la página de internet todavía— de su miembro más reciente, Claudio Lomnitz, quien ocupa la cátedra que poseía Miguel León Portilla.

Claudio Lomnitz, de raíz judía, nació en Chile, pero creció en México, es profesor de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Columbia. Su producción académica es vasta, pero también, junto con su hermano, escribe teatro y música. En sus obras muestra que su crianza fue de acá de este lado, pero su visión es cosmopolita.

En la página de Proceso, del 17 de marzo, se encuentra la entrevista que Lomnitz le concedió a Roberto Ponce. Es una buena pieza, recoge trazos de su vida y su visión de Latinoamérica y México en el mundo. Me interesó su opinión de la educación en México. Entresaco cuatro puntos:

R México tiene en la base, digamos, un cierto cariño por la educación, por el conocimiento, por cultivarse, pero, al mismo tiempo, ha habido cierto menosprecio respecto a los educadores.

R Se ha permitido, por ejemplo, que en lugar de que haya la clase de civismo se lean artículos de la Constitución.

R Pienso que la educación se ha vuelto muy de trámite, no lo suficiente en cuanto a experiencia y pensar las cosas. Me da la sensación de que estas clases por televisión o computadora son sumamente injustas.

R Hay algunas cosas que la sociedad mexicana no se ha sentado a reparar como la falta de inversión seria en cultura y educación, realmente ahí hay una especie de falsa conciencia al pensar que en México se invierte muchísimo, pero realmente se invierte menos de lo que se necesita.

Reflexiones valiosas. Me da contento que una mente lúcida más ingrese a El Colegio Nacional.

Fuente: https://www.proceso.com.mx/cultura/2021/3/17/claudio-lomnitz-la-identida....

Temas: