“No podría contestar eso”
Es decir, la SEP no tenía estrategia para el regreso a clases presenciales. Menciona también que el presupuesto actual sólo alcanza para salarios y programas existentes. Me pregunto: ¿De dónde sale el dinero para un nuevo modelo educativo?
Las dos últimas semanas estuvieron llenas de noticias de ámbito nacional que causaron controversias: la consumación de la militarización de la Guardia Nacional, la traición de Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, a la coalición Va Por México, el análisis de la Suprema Corte de Justicia sobre la legalidad de la prisión preventiva, el aumento en el costo de la refinería de Dos Bocas (más del 150%), y el debut en medios de la tercera secretaria de Educación de la actual administración, Leticia Ramírez. Si los primeros temas muestran la terrible realidad que vivimos, las primeras declaraciones de la responsable del destino de la educación de nuestro país mostraron un futuro oscuro y desesperanzador.
El 8 de noviembre del año pasado, escribí el artículo La evolución educativa que México necesita. En él, ante los terribles niveles de desempeño por parte de los estudiantes y los paupérrimos resultados de las políticas educativas, sugería retomar materias y valores que sentaran las bases para crear el país y los profesionistas que necesita nuestra nación, como civismo, ética e integridad, economía básica, educación física, nuevas tecnologías, fomento de las artes, además de alcanzar la excelencia en matemáticas, ciencias, historia, oratoria y muchas más, como sucedió en las revoluciones educativas de Corea del Sur, Finlandia y otros países que encabezan la enseñanza en el siglo XXI. Definitivamente, no pude estar más lejos de lo que venía.
En su primera entrevista a los medios concedida a Danielle Dithurbide, la nueva secretaria de Educación no conoce las consecuencias de la pandemia respecto a la deserción escolar y “esperaron a que terminara la pandemia” para “comenzar las pláticas con profesores, autoridades, especialistas y foros”. Es decir, la SEP no tenía estrategia para el regreso a clases presenciales. Menciona también que el presupuesto actual sólo alcanza para salarios y programas existentes. Me pregunto: ¿De dónde sale el dinero para un nuevo modelo educativo?
Plantea que el nuevo modelo educativo se implementará a partir del 31 de octubre en 960 escuelas, como programa piloto a alumnos de primer año de preescolar, primaria y secundaria. Es decir, aprenderán dos meses y medio del modelo anterior. En cuanto a los libros de texto gratuito “se estarán trabajando de manera paralela mientras se implementa el nuevo plan”, que no tendrá dichos libros a tiempo. Los maestros aún no han sido capacitados para enseñarlo. Definitivamente, una planeación deficiente.
Las materias como las conocemos no desaparecen, pero ahora se enfocarán en los “haberes”, aunque no explica qué significa eso, salvo que se deben aplicar a la vida diaria. Habla de conocimiento interdisciplinario, planteamiento de temas y cómo abordarlos. Y cuando se le hace la pregunta para mostrar su dominio del tema: “¿Cómo va a aprender un niño matemáticas?”, su respuesta nerviosa se convirtió en la viva imagen de la educación de este sexenio: “No podría contestar eso”. En ella, va toda la improvisación, desinterés y falta de resultados en este rubro por parte de la 4T. Esto fue lo más replicado en medios noticiosos y redes sociales, con el consecuente daño a la imagen y reputación de la nueva secretaria. Pero esto no fue lo más desatinado y peligroso que la maestra Ramírez dijo en esa entrevista.
Los planteamientos más inquietantes vinieron al final. Cambiará la forma de ver la historia, “que no solamente son los personajes, sino es la sociedad, el colectivo, la fuerza de las masas, las que van decidiendo cómo se transforma el país”. ¿Es decir que la historia será replanteada por las masas y a conveniencia del gobierno en turno? La secretaria evade responder si la historia reciente enseñada en este nuevo programa incluirá a la 4T. Pero eso sí, dice que “los logros que hemos logrado (sic) como gobierno de la 4T van a garantizar que esto continúe”. Admite que los cambios fueron provocados por la 4T y “hay que entender que el individualismo, la competencia y las capacidades individuales no es lo que debe de regir”.
Estos argumentos se han planteado por regímenes totalitarios para adoctrinar a las nuevas generaciones, unificando a las masas, desestimando el crecimiento personal, la competencia y, por ende, eliminando la economía de mercado, la superación del individuo y aumenta la dependencia del gobierno. Esto es la base de toda dictadura, como Cuba, Nicaragua y Venezuela lo demuestran. Bajo advertencia, no hay engaño.
