¿Cómo podemos ayudar a nuestra democracia?

El futuro de México no puede ni debe estar en las manos solamente de los políticos que, independientemente de su filiación y salvo muy contadas excepciones, le han fallado al país al buscar su beneficio personal y el de su partido. Tampoco podemos cargarle más la mano a aquellos héroes que dan la batalla en contra de la injusticia y los despropósitos del gobierno en turno.

Esta pregunta es una constante entre muchos de los lectores de este espacio bisemanal. Hay quienes, al leer estos artículos, se afligen por las circunstancias y hechos que suceden en nuestro país, y quienes me han pedido que haga propuestas que puedan ayudar a las personas a tomar decisiones. México está al borde de un colapso democrático, que no ha sucedido gracias a mexicanos valientes que han ido más allá de lo que dicta el deber individual. La investigación de un ciudadano —Guillermo Sheridan— sobre el plagio de la tesis de licenciatura de Yasmín Esquivel evitó que la presidencia de la Suprema Corte de Justicia quedará en manos de dicha ministra. La llegada de Norma Piña al mencionado puesto evitó que la SCJN sea comparsa de un Presidente que le gustaría tener un gobierno a modo como en Nicaragua, Venezuela y Cuba. De la misma importancia han sido los esfuerzos de los comisionados del Inai, encabezados por Blanca Ibarra: a pesar de ser atacados directamente por AMLO, dando órdenes directas de obstaculizar y eliminar a dicho instituto, se han mantenido firmes en su vocación de dar la transparencia que tanto aborrece el Ejecutivo. No olvidemos el gran papel que presentó la anterior administración del INE, defendiendo los procesos democráticos electorales ante los embates del Presidente, que estranguló sus finanzas y trató de hacer linchamientos políticos y/o criminales a sus miembros.

El futuro de México no puede ni debe estar en las manos solamente de los políticos que, independientemente de su filiación y salvo muy contadas excepciones, le han fallado al país al buscar su beneficio personal y el de su partido antes que los del resto de los mexicanos y la nación. Tampoco podemos cargarle más la mano a aquellos héroes que dan la batalla en contra de la injusticia y los despropósitos del gobierno en turno: los verdaderos periodistas, los integrantes de las ONG, de fundaciones y organizaciones sociales, las madres que buscan a sus hijos desaparecidos, los activistas tratan de preservar los recursos naturales a costa de su propia vida, los padres de los estudiantes de Ayotzinapa o los padres de los niños que están muriendo y sufriendo por no tener sus tratamientos para el cáncer, entre muchos otros.

Ante estos acontecimientos, surge la duda sobre cómo podemos influir en las decisiones fundamentales del país. Le enumero algunas maneras para ayudar a que los mexicanos tengamos el verdadero México que nos merecemos.

1. Manténgase bien informado. Utilice fuentes de información reconocidas por su reputación y trayectoria. No se conforme con un sólo punto de vista, debemos conocer posiciones que sean diferentes para entender la forma de pensar de otros y consolidar la nuestra. No cometa el error de creer algo publicado en redes sociales por personajes o entidades que no conoce. Recuerde, dichas redes se hicieron para vender publicidad, así como comercializar la información que proporcionamos a anunciantes y a otros clientes, que incluyen a gobiernos y partidos políticos.

2. Póngase en contacto con sus representantes y autoridades. Los senadores y diputados (locales y federales) son servidores públicos y están ahí para representar a los ciudadanos que los eligieron. Cualquier cosa que le preocupe de su calle, colonia, municipio, ciudad o el país, escríbales a sus redes sociales o llámeles a sus oficinas. Para saber quién es su diputado, consúltelo en: https://portalciudadano.diputados.gob.mx/apuntes-esenciales/como-puedo-s...

3. Vote. El año entrante elegiremos no sólo al presidente, también a 64 senadores y 300 diputados federales (32 senadores y 200 diputados los nombran los partidos), 9 gobernadores, 31 congresos locales, 1580 ayuntamientos y 16 alcaldías (en la CDMX). Participe en los eventos en su comunidad y como funcionario de casilla. Conozca a los candidatos y sus planes de trabajo, son miembros de su comunidad. Pídales rendición de cuentas durante todo su periodo.

4. Sea parte de la democracia. Elijamos a miembros comprometidos y preparados de nuestras comunidades, más allá de los partidos políticos. Quejarse en casa o con amigos ya no es suficiente, necesitamos mexicanos comprometidos y tal vez usted sea esa persona. Muy probablemente lo hará mejor que los que lo precedieron.

5. Hable de política con los jóvenes. Ellos conforman el mayor porcentaje del padrón electoral. Cuénteles cómo vivíamos en los 70 y 80; esos tiempos oscuros pueden regresar.

Recuerde, si no participa, alguien más elegirá por usted.

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