La energía, el poder muscular de las aceradas piernas del keniano Emmanuel Wanyonyi, de 21 años, y la tecnología de las modernas zapatillas, se combinan y crean un acontecimiento extraordinario, de repercusión global: récord mundial en los 1,000 metros planos en 2’11”83/100 el viernes 10 de julio en el Estadio Luis II, en la Diamond League de Mónaco. Destroza el referente en poder de su compatriota Noah Ngeny, el 2’11”96, señalado el 5 de septiembre de 1999 en Rieti, Italia. Ilustre actuación en una prueba tan difícil y pocas veces programada en las competencias oficiales. Wanyonyi, de 21 años, le arranca 13/100 de segundo después de 27 años de esfuerzo. Corrió con una rapidez de 7.586 m/segundo, lo que representa un promedio de 27.3078 km por hora. Como referencia para el lector, la máxima rapidez alcanzada en pruebas olímpicas pertenece a Usain Bolt, de Jamaica: el 19 de agosto de 2009, en Berlín, al señalar 9”58/100 en los 100 m lisos: una rapidez promedio de 10.4384 m/segundo, decir, 37.5783 kmph. Como la rapidez fluctúa en la recta del hectómetro y en las curvas de la pista, oficialmente Bolt corrió próximo a los 90 m en 44.72 kmph, lo que se conoce como rapidez en un punto. Sin duda, estas cifras que nos dan una idea del esfuerzo humano y que en las tribunas se convierten en electricidad y en grito estentóreo, palidecen cuando se conoce que un guepardo devora los 100 m en tres segundos cuando corre tras la gacela de Thomson o el impala keniano. La campana repica a todo repicar en el instante que el keniano Wanyonyi persigue como un poseído a la liebre, muy cerca de la wavelight la señal luminosa que se desliza por el borde de la elipse al ritmo del RM. Con el sonido metálico se dibuja en la luz 1’18”. La primera liebre Patryk Sieradzki había señalado 50”95 en 400 m y 1’18” en 600 m; la segunda, Louey Querrat, lo impulsó hasta los 800 m en 1’45”11. Desde la curva de los 200m corrió a corta distancia el británico Jake Wightman, campeón mundial de 1,500 en 2022, segundo en 2’12” 77, y del argelino Yamel Sedyati, bronce en París en los JO y plata en CM de Tokio 2025. Sedyati cronometró 2’13”94. En este tipo de pruebas es necesario, bajo ciertas condiciones, contar con los marcadores de paso, pacemaker, liebres, como lo hizo Roger Bannister (Harrow, Londres 23-03-1929 – Oxford 03-03-2018) con el auxilio de Chris Brasher y Chris Chattaway cuando rompió los 4 minutos en la milla en la pista de Iffley Road, 6 de mayo de 1954. Nacido el 1 de agosto de 2004 en Krapetwa, Kenya, Wanyonyi mostró sus cualidades a los 18 años al finalizar en cuarto lugar en los 800 m planos (1’44”54) en el Campeonato Mundial de Eugene, Oregón. Ganó el oro en los 800 m en los JO de París 2024 en 1’41”19 y el oro en el CM de Tokio en 1’41”86. Este progreso tan fascinante abre el abanico de posibilidades y probabilidades de que Wanyonyi dirija su mira al RM de los 800 m, en poder de David Rudisha, 1’40”91, o el de 1,500 de Hicham El Guerrouj en 3’26”00, cuando se aproxima el CM de Beijing en septiembre de 2027.
