EPN: adding insult to injury

Los ingleses utilizan la frase adding insult to injury literalmente: “añadir insulto a la herida” para referirse a situaciones en las que alguien hace algo que lastima a alguien más, quien estaba ya de por sí lastimado. El dicho “echar limón a la herida” es, ...

Los ingleses utilizan la frase adding insult to injury (literalmente: “añadir insulto a la herida”) para referirse a situaciones en las que alguien hace algo que lastima a alguien más, quien estaba ya de por sí lastimado. El dicho “echar limón a la herida” es, tal vez, lo más cercano en español mexicano a esta frase en inglés (“por si fuera poco” es también una buena aproximación).

Si bien hay en español frases equivalentes a adding insult to injury, para mí ésta es insuperable; captura a la perfección la sensación que uno siente cuando, por ejemplo, un conductor ebrio atropella a un niño y se “justifica” diciendo que el niño no tuvo cuidado al cruzar la calle: este hipotético conductor no sólo causa daño sino que, además, insulta.

Eso, justamente eso es lo que hace el presidente Peña Nieto al, por una parte, no hacer su trabajo y, por otra, sostener que los ciudadanos que nos quejamos de su gobierno hacemos bullying a las instituciones.

El señor Peña Nieto ha causado daño al país porque, a pesar de que es su responsabilidad primaria, nunca pudo desarrollar, ya no digamos implementar, un plan de trabajo que le permitiese a su gobierno brindar paz y tranquilidad a los mexicanos. Es más, en términos del número de homicidios dolosos, estamos por cerrar el sexenio más violento en la historia de nuestro país y, con relación a otros delitos, la situación es también muy grave.

El presidente Peña ha hecho daño al país porque justifica la corrupción al decir que se trata de un asunto meramente cultural, contra el cual no hay mucho que se pueda hacer. De la mano de esto, le hizo daño a México al hacerse de una Casa Blanca en condiciones más que cuestionables para, luego, poner a uno de sus incondicionales a “investigar” el tema.

Enrique Peña Nieto ha dañado a México al poner al frente de la Secretaría de Desarrollo Social a un individuo sin ninguna preparación, ignorante hasta la médula, incompetente, cuyo único “mérito” es ser gran amigo del señor Presidente.

El actual Presidente de la República lastima a México al hacer el ridículo en situaciones de todo tipo. Por ejemplo, como cuando, recientemente, confundió a Uruguay con Paraguay en un evento de Estado. Esto es perjudicial para nuestro país porque Peña Nieto es, nada más y nada menos, que la cabeza del gobierno y el Estado mexicanos: es un asunto de imagen, de prestigio, de cómo es percibido nuestro país en el exterior.

Etcétera.

No obstante, para Enrique Peña Nieto, quienes tenemos “la temeridad” de indicar que él y su administración han hecho las cosas mal, no sólo estamos en el error pues no reconocemos lo positivo de su gobierno sino que lastimamos, dañamos y perjudicamos a las instituciones. Además, lo hacemos con saña, repetidamente y con pleno gozo: por eso es que somos unos bullies, unos abusivos, unos gandayas.

No, señor Peña, no: lo que es de auténticos bullies es tener el cinismo de encabezar un “gobierno” que no gobierna y, al mismo tiempo, declararse ofendido ante las contundentes, ineludibles y más que sustentadas críticas que lo desnudan a usted y a su administración.

De la misma forma, los mexicanos sí somos capaces de identificar a los buenos funcionarios y a las instituciones que sí sirven. Sabemos por ejemplo que, a pesar de que algunos de sus elementos a veces no se comportan a la altura de su responsabilidad, nuestras Fuerzas Armadas son un pilar fundamental para nuestro país.

Así que no nos venga, señor Presidente, con que no reconocemos lo bueno y nada más hacemos bullying. Decirnos eso es, como dicen los ingleses, adding insult to injury.

Temas: